La presentación judicial apunta a pagos realizados a un estudio contable para confeccionar balances que nunca realizó. Son $2.3 millones y no se encuentran las facturas. Se cierra el círculo sobre la gestión Triaca.
De a poco, y a medida que el mundo gremial tantea cierta debilidad del ministro de Trabajo, Jorge Triaca, empiezan a llegar a la justicia las primeras pruebas de presuntos delitos cometidos por la intervención que retuvo el Sindicato de Obreros Máritimos Unidos (SOMU) por dos años el gremio.
A pesar de que el ministro en persona buscó pulir diferencias y detener las denuncias sobre su gestión al frente del sindicato de marineros sumando a Raúl “Ruli” Durdos, actual titular del SOMU, a la comitiva Argentina que viajó a Ginebra para ser parte de la Conferencia Anual de la OIT, las primeras irregularidades ya arribaron a los estrados.
