Al menos 17 personas, entre ellas cuatro menores de entre 2 y 6 años y dos mujeres embarazadas, fueron desalojadas esta tarde en una vivienda céntrica que habían usurpado desde fines del año pasado y en la que vivían en condiciones infrahumanas. Los usurpadores fueron trasladados a la seccional 2ª por razones de jurisdicción. Interviene el fiscal de Fragrancia Marcelo Maximino.
Según precisaron testigos a La Capital, los usurpadores ganaron el interior de la vivienda desde mediados de noviembre, pero al parecer los principales inconvenientes comenzaron en febrero, cuando los vecinos de viviendas linderas dijeron basta y comenzaron a denunciar. «Es una casa que estaba deshabitada y de a poco empezaron a traer todas las cosas, pero no sabemos de dónde son», precisó un vecino del lugar.
Pasado el tiempo, siempre de acuerdo a la versión recogida por La Capital, «los ocupas se hablaban de un piso a otro y se amenazaban con armas de fuego, incluso se escuchaban gritos y agresiones físicas hacia las mujeres durante gran parte del día».
Ante una situación insostenible y la amenaza e intimidación constante ante ciertos requerimientos por parte de los usurpadores, los vecinos decidieron armar un grupo y denunciar las situaciones al 911 y al Ministerio Público de la Acusación. Y si bien aseguraron que la actual Agencia de Investigación Criminal (exPDI) «acudió varias veces», recién hoy se pudo concretar el desalojo.
El clima en la cuadra de la Fundación Astengo era de miedo y congoja. No muchos se animaron a contar las vicisitudes que tenían que soportar a diario por parte de los usurpadores. A tal punto, que a uno de los comercios linderos les tiraron el techo abajo. Pero eso no es nada, junto con los escombros cayó todo tipo de excrementos. Es que, al parecer, los habitantes hacían sus necesidades en una de las habitaciones.
«A la peluquería les picaron el techo y les cayó todo el excremento y necesidades que hacían en una de las habitaciones porque no tenían ni baño», aseguraron
El operativo se llevó a cabo a partir de las 16.30, lo cual llamó la atención en una zona céntrica un tanto despoblada a raíz del escaso movimiento en la zona por el aislamiento social, preventivo y obligatorio por el coronavirus.
Si bien no hay demasiados datos oficiales respecto a la identidad y nacionalidad de los usurpadores, trascendió que allí vivían cuatro chicos de entre 2 y 6 años, quienes quedarán al cuidado de una de las mujeres que habitaba la casa pese a que deberá cumplir con el proceso judicial correspondiente.
«Son en total 17 personas, de las cuales 16 van a quedar alojadas en la comisaría 2ª para continuar con el proceso legal y penal», indicó Domínguez a este diario, al tiempo que agregó que una de las mujeres que integraba el grupo «quedará a cargo de la guarda de los niños, pero sin dejar de transitar el proceso penal».
También agregó que todos los habitantes dejaron la vivienda de manera «voluntaria», por orden del fiscal Maximino del Ministerio Público de la Acusación (MPA).
Por Matías Petisce
