Los acuerdos alcanzados a finales de 2019, que le permitieron al intendente Pablo Javkin aprobar casi todo lo que pidió al Palacio Vasallo, probablemente se mantengan intactos de cara a 2021. La única incógnita apunta a la disgregación del Pro local, que afecta principalmente a Roy López Molina, beneficiado por los acuerdos de un año atrás.
Todo indica que el oficialismo que gobierna en Rosario, con Pablo Javkin a la cabeza del armado del Frente Progresista local, conseguirá extender los acuerdos que le permitieron a María Eugenia Schmuck llegar el año pasado a ser presidenta del Concejo Municipal, en diciembre, algo que repetirá durante 2021.
Según confirmaron a Conclusión desde distintos espacios legislativos, si bien por el momento el esquema de poder dentro del Palacio Vasallo seguiría como hasta ahora (vicepresidencia primera en manos de Rodrigo López Molina, vicepresidencia segunda para la concejala Marina Magnani y por ende todo igual en los cargos designados en la secretaría Parlamentaria, Administrativa, Comunicación, Prensa y Habilitaciones y los 28 concejales y concejalas del Palacio Vasallo divididos en 15 bloques, de los cuales 8 son unipersonales), mientras haya tiempo las negociaciones seguirán, como suele ocurrir en estas instancias, hasta último momento.
Es que lo que está en en juego son básicamente contratos, puestos, cargos, visibilidad, la capacidad de ganar volumen a la hora de hacer política que es algo que no parece sobrar en este momento en el cuerpo legislativo.
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Lo que hoy se llevó a cabo fue la sesión preparatoria para la renovación de autoridades, resta una sesión ordinaria más, dos de prórroga en diciembre, y luego vendrán las extraordinarias.
Posiblemente agudizado por la pandemia, de un tiempo a esta parte en Rosario se observa claramente un fenómeno que atraviesa a la política en su conjunto y es la mediatización, frenética a la hora de mostrar anuncios y reuniones en redes sociales pero cuya materialización en la vida real siempre requiere otra densidad.
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En un año atravesado por la virtualidad, la hora de las negociaciones típicas de fin de año, con el Presupuesto y los cargos en el foco, se revela prácticamente inalterada.
Por Zoom, WhatsApp o en las oficinas del Palacio, la muñeca política del oficialismo, en este caso personificada en la figura de Schmuck, le permitirá al intendente Javkin seguir contando con la mayoría casi «absoluta» que tuvo este año para el acompañamiento de proyectos sensibles para el municipio, con la emergencia de transporte, de reciente aprobación, como caso testigo del deterioro social y su impacto aquí.
Las únicas modificaciones que podrían darse, aunque hoy lucen menos probables que la continuidad del esquema actual, llevan las miradas hacia un espacio opositor, el que hasta hace un año atrás era el bloque mayoritario en el Concejo, el de Cambiemos.
Tras la división a fines de 2019, luego de la derrota a nivel nacional y provincial, ese bloque se había partido. Roy López Molina se abrió, junto a Agapito Blanco y Renata Ghilotti. Y también conformaba un interbloque con el ingresante Marcelo Megna. Algunas semanas atrás, la edila Ghilotti decidió conformar un bloque unipersonal, tironeada por la interna del Pro, que enfrenta a su histórico jefe, el diputado nacional Federico Angelini, con la línea de López Molina.
En el resto de los bloques, prácticamente no se esperan cambios. El sector del peronismo local que responde al diputado Marcos Cleri conservaría su vicepresidencia, con Marina Magnani, con lo cual sigue partido el justicialismo en el órgano legislativo (otro bloque conformado por Eduardo Toniolli, Norma López y Alejandra Gómez Sainz).
Por su parte, Ciudad Futura sigue siendo un aliado clave del oficialismo, con cuatro concejales y presencia en comisiones importantes.


