El ex subsecretario de Cultura rosarino dialogó con Raúl «Bigote» Acosta por Cadena OH!, y ponderó las decisiones políticas del ex intendente respecto a la «cultura popular».
El ex subsecretario de Cultura de la ciudad de Rosario, Enrique Llopis, dialogó con Raúl “Bigote” Acosta en el programa La Mañana Entera y ponderó las decisiones políticas del ex intendente Héctor “El Tigre” Cavallero respecto a la cultura popular.
“Yo en aquellos momentos estaba radicado en Francia con mi carrera artística y en febrero de 1992 asumí la subsecretaría de Cultura, convocado por el Tigre Cavallero. Rosario en ese momento era otra ciudad, fue una época muy intensa, estuve solo 18 meses con Cavallero pero fue algo irrepetible. Se dieron un montón de condiciones para poder llevar adelante un proyecto cultural en aquellos años”, contó.
En el mismo sentido, ponderó las “decisiones políticas” del ex intendente y aseguró: “Yo creo que Cavallero marcó un antes y un después en Rosario. Todo el mundo conoce su trayectoria y sus valores. Inclusive cuando yo asumí, el Tigre me llevó a su oficina y me dijo <mirá Quique, acá manejate con total libertad, vos sabes que tenes todo mi apoyo pero te voy a pedir solo una cosa. Quiero que a partir de ahora tengas en cuenta que nosotros gobernamos para todos, no solo para los nuestros>. Ello para mí fue un aprendizaje acelerado, porque como funcionario novato podría haber caído en amiguismo o en acciones parciales, y aquel concepto me marcó. Esto lo pinta a el como hombre respetuoso de los ciudadanos y las instituciones“.
Por otro lado, Llopis detalló sobre algunas de las decisiones que se tomaron desde los organismos de cultura en épocas de su gestión. Sobre ello manifestó que “La Fiesta de las Colectividades es una política de Estado dentro del área de Cultura porque continuó con todas las gestiones. Hoy existe gracias a la decisión política que se tomó hace años. Además otro hecho muy importante fue la creación del Servicio Educativo muy importante, cosas que por ahí nos olvidamos”.
“Particularmente me preocupan los olvidos que hacen que a veces los esfuerzos no sean reconocidos. La gente que entró conmigo en aquel momento entró y salió conmigo. Nuestra gestión no se caracterizó por el nombramiento de gente”, agregó.
Y describió: “Yo creo que siempre se está en deuda con la sociedad, sobre todo cuando no se discuten políticas culturales que no permiten el desarrollo. Yo siempre concebí la acción cultural desde la política, nunca me sentí un funcionario. Con Cavallero en aquel momento se sentaron las bases sobre esto“.
“Por decisión de Cavallero, desde Cultura se colaboró con jornadas solidarias para construir los consultores externos del Hospital de Niños, para el nacimiento de la Sala de Rayos del mismo Hospital. Estos hechos marcan una política clara orientada hacia algo que tenga que ver con la comunidad. Cuando achicamos la acción cultural a nada más que la relación con los artistas, quedamos con la asignatura pendiente de lo que significa gestionar para todos”, concluyó el ex funcionario rosarino.
