La Federación Universitaria de Rosario (FUR) tiene nuevo presidente: Alejo Rossi. Con el 49% de los votos el Frente Reformismo en acción, conducido por la Franja Morada, ganó las elecciones de este jueves por la noche, y seguirá al frente del movimiento estudiantil rosarino, por cuarto año consecutivo. Rossi nació en Pavón Arriba, tiene 26 años y estudia la carrera de Comunicación Social, que se vio interrumpida por cuestiones de salud. “La universidad pública me formó como persona y un hospital público me salvó la vida”, aseguró en diálogo con Rosario/12. Para el presidente electo, el desafío es profundizar la tarea realizada desde la FUR y defender la universidad pública en un contexto complejo: “La universidad pública es una escalera de ascenso social y el desafío es poder transmitir a la sociedad todo eso bueno que pasa acá”.

– ¿Por qué entendés que ganaron las elecciones y retienen la conducción?

– Se viene construyendo una Federación que en estos años ha estado muy cerca de los estudiantes. No solo estuvimos en cada marcha, actividad o reclamo por la universidad pública, sino que además le imprimimos una lógica de ir a buscar al estudiante. Detrás de cada estudiante hay una historia y hoy es definitorio lo que se puede hacer como Federación para que los estudiantes se queden en la universidad.

– ¿Cómo se trabaja en ese sentido?

– Trabajamos muy fuerte en el acompañamiento académico. Aportamos herramientas a la hora de cursar y estudiar, hicimos charlas sobre estrés y ansiedad y también venimos luchando por los derechos estudiantiles. Hoy tenemos muchísimos convenios en Rosario, desde cuestiones vinculadas a los insumos que necesitan los estudiantes para sus carreras, hasta coberturas de salud o lugares de comida, de recreación, de deportes. Venimos acompañando a los estudiantes y eso es respaldado por los centros de estudiantes, ya por cuarto año consecutivo. Lejos de ser una casualidad, o algo momentáneo, los estudiantes creen en este proyecto.

– ¿En qué situación se encuentran hoy las universidades?

– Es realmente alarmante. Se funciona casi sin presupuesto, por eso ahora estamos discutiendo la ley de financiamiento universitario. Es un pilar fundamental para lo que viene. La universidad tiene que poder transformarse y aggiornar sus planes de estudio a la actualidad; una segunda reforma universitaria para que sea una universidad de este tiempo. Hoy los salarios docentes y no docentes no alcanzan para nada y la cuestión presupuestaria es crítica. Una ley de financiamiento universitario podría resolver el problema de fondo y dar previsibilidad a las universidades. No se está pidiendo holgura, sino lo que corresponde para poder funcionar y seguir siendo una herramienta de ascenso social.

– ¿Cómo es tu historia de estudio y militancia?

– Tengo 26 años. Me vine de Pavón Arriba a estudiar Comunicación Social, algo que mis padres no pudieron hacer. Yo accedí a la universidad en un contexto económico difícil. Me vine a vivir a Villa Gobernador Gálvez, a lo de mis abuelos maternos, y me tomaba el colectivo desde ahí a La Siberia. Estoy atravesado por la vida política y la militancia desde muy chico. Mi viejo es un militante y dirigente radical en mi pueblo. Yo dirigí el centro de estudiantes de la secundaria y cuando me vine a Rosario me sumé a militar. La universidad pública, desde un primer momento, me transmitió valores y un sentido de lo colectivo. Me formó y me hizo mejor persona. En 2022 ganamos la conducción del centro de estudiantes, fui secretario general, después presidente, después consejero directivo. Si hay algo que me mueve es hacer un poco más fácil la vida de los estudiantes en su camino para ser graduados.

– Entiendo que atravesaste un problema de salud mientras estudiabas y militabas…

– En 2022 cuando asumí como secretario general del centro de estudiantes, a mi mamá le diagnosticaron cáncer. Fue una situación muy fuerte en la familia y poco después supimos que iba a ser terminal. Yo seguí yendo a la facultad y militando, hasta que me detectaron esa misma enfermedad a mí. Mi mamá falleció antes de que me tengan que intervenir a mí. Me operaron en el hospital Provincial y tuve que seguir haciendo quimioterapia. Pero apenas me dejaron salir volví a la facultad: agarré una carpeta y me fui a exponer al Congreso de Democracia de Ciencias Políticas, una ponencia sobre reforma universitaria. Hoy en día, que se pone el foco sobre todo lo que es público, puedo decir que la universidad pública me formó como persona y un hospital público me salvó la vida.

– Venimos de un año agitado en materia universitaria, incluso hubo toma de facultades. ¿Entendés que en tu gestión eso se repetirá?

– A nivel nacional se están haciendo muchas actividades en torno a la ley de financiamiento universitario. Esta semana tuvimos la votación en Diputados que resultó favorable y quedamos muy cerca de los dos tercios. El camino es seguir hablando con todos los estudiantes, haciendo actividades y pudiendo empujar desde cada uno de los lugares de representación para que la ley de financiamiento universitario pueda salir y traer algo de seguridad. El escenario es muy complejo, pero el movimiento estudiantil va a seguir estando a la altura, trabajando con otros sectores de la sociedad para que eso se pueda concretar.

– En el último tiempo aparecieron organizaciones estudiantiles libertarias en la UNR. ¿Qué análisis haces de ese fenómeno?

– Creo que es una expresión más de la universidad pública, que es capaz de recibir y hacer convivir cualquier tipo de pensamiento y rama ideológica. Es muy interesante, porque a pesar de que se la pone en cuestionamiento, la universidad pública cobija a todos. Es una respuesta a los que dicen que en la universidad pública adoctrina o se cierra en un sector ideológico determinado. Está demostrado que quien quiera expresar sus ideas puede hacerlo. A pesar de ese contexto, por cuarto año consecutivo los estudiantes eligen al reformismo como conducción de la Federación.

– Tu espacio se referencia en la figura del rector, Franco Bartolacci y María Eugenia Schmuck, que hoy preside el Concejo. ¿Creés que, en el corto plazo, el rector puede tener un papel protagónico dentro de la política partidaria?

– Son nuestros referentes. En la universidad se viene haciendo un gran trabajo y María Eugenia lo viene haciendo muy bien en el Concejo. Como militante, creo que ambos tienen potencial para poder construir lo que deseen en la política. Nosotros somos un frente reformista donde conduce la Franja Morada, pero que se compone de un conjunto de organizaciones muy plurales. Hoy representamos a un gremio estudiantil, así que debo hablar como presidente de la Federación, más allá de mi militancia partidaria.

-¿Qué desafíos se vienen hacia adelante?

– Profundizar cada una de las políticas que venimos haciendo. El acompañamiento académico en este contexto es fundamental y definitorio. Queremos llenar las facultades de actividades, poder tener congresos nacionales y abrir a la comunidad estudiantil un espacio de la FUR para poder recibir a los estudiantes. En el orden de lo gremial hacer todo lo necesario para poner defender la importancia del financiamiento de las universidades. La universidad pública es una escalera al ascenso social y el desafío es poder transmitir a la sociedad todo eso bueno que pasa acá.