El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó duras advertencias contra Cuba, Colombia y México en los días posteriores a la captura de Nicolás Maduro, en un mensaje que volvió a sacudir el tablero político regional. Las declaraciones fueron realizadas a bordo del Air Force One y en entrevistas televisivas, donde el mandatario vinculó la situación de esos países con la operación militar ejecutada en Caracas.

En referencia a Cuba, Trump aseguró que el gobierno de Miguel Díaz-Canel “está listo para caer” por la falta de ingresos tras el corte del suministro de petróleo venezolano. “No sé si van a resistir. Toda su entrada de dinero venía de Venezuela y ya no reciben nada”, afirmó ante periodistas, y agregó que ese escenario “haría felices a muchos cubanoamericanos”.

Consultado sobre una posible intervención militar en la isla, el presidente estadounidense descartó una acción directa por el momento. “No pienso que debamos tomar ninguna acción. Parece que se está cayendo por su cuenta”, señaló, aunque confirmó que ciudadanos cubanos murieron durante el operativo militar en Venezuela, en el que participaron fuerzas aliadas de Caracas.

X de Miguel Díaz-Canel Bermúdez

Trump también apuntó contra Colombia y dejó abierta la posibilidad de una acción similar a la realizada en Venezuela. Al ser consultado sobre una eventual intervención, respondió: “Me suena bien”, y calificó al país como “muy enfermo”, con duras críticas personales al presidente Gustavo Petro, a quien acusó de estar vinculado indirectamente al narcotráfico.

La respuesta de Petro no tardó en llegar. El mandatario colombiano condenó las “amenazas ilegítimas” provenientes de Washington y afirmó que, pese a haber dejado las armas tras los acuerdos de paz, está dispuesto a defender la soberanía del país. “Por la patria tomaré de nuevo las armas que no quiero”, expresó en un mensaje público.

X de Gustavo Petro

En paralelo, Trump volvió a tensar la relación con México al afirmar que “algo habrá que hacer” frente al poder de los cárteles, a los que acusó de gobernar el país. Sostuvo que en reiteradas ocasiones le propuso a la presidenta Claudia Sheinbaum una intervención estadounidense, oferta que —según dijo— fue rechazada por el gobierno mexicano.

Sheinbaum ratificó el rechazo de México a la acción militar de Estados Unidos en Venezuela y a cualquier forma de intervención regional. Desde Palacio Nacional, recordó que “la intervención nunca ha traído democracia” y advirtió que las acciones unilaterales “no pueden ser la base de las relaciones internacionales del siglo XXI”, en una postura compartida con otros gobiernos latinoamericanos y europeos.