La clasificación internacional CWUR ubicó a siete universidades argentinas entre las 2.000 mejores del mundo, aunque todas perdieron posiciones respecto de la edición anterior. La Universidad Nacional del Litoral cayó 46 puestos y la Universidad Nacional de Rosario descendió 105 lugares.
Las universidades públicas argentinas volvieron a figurar entre las mejores instituciones de educación superior del mundo, aunque con una señal de alerta: todas las casas de estudio nacionales incluidas en el ranking internacional elaborado por el Center for World University Rankings (CWUR) descendieron posiciones respecto de la medición anterior.
Entre ellas se encuentran la Universidad Nacional del Litoral (UNL) y la Universidad Nacional de Rosario (UNR), dos de las principales instituciones académicas de la región, que registraron caídas en la edición 2026 del relevamiento.
La UNR pasó del puesto 1.576 al 1.681 a nivel global, lo que representa un retroceso de 105 posiciones. Por su parte, la UNL descendió del puesto 1.693 al 1.739, perdiendo 46 lugares en comparación con el ranking anterior.
El CWUR es una de las clasificaciones universitarias más reconocidas a nivel internacional debido a que se basa exclusivamente en indicadores objetivos y no utiliza encuestas de reputación o percepción. La evaluación contempla variables vinculadas a la calidad educativa, la empleabilidad de los graduados, el nivel del cuerpo docente y la producción científica, que representa el 40 por ciento de la puntuación final.
Además de la UNR y la UNL, otras cinco universidades argentinas lograron ubicarse entre las 2.000 mejores del mundo. La mejor posicionada fue la Universidad de Buenos Aires (UBA), que ocupó el puesto 423. Luego aparecieron la Universidad Nacional de La Plata (768), la Universidad Nacional de Córdoba (845), la Universidad Nacional de Cuyo (1.829) y la Universidad Nacional de Mar del Plata (1.891).
El presidente del Center for World University Rankings, Nadim Mahassen, vinculó el retroceso de las universidades argentinas con las dificultades estructurales que enfrenta el sistema científico y educativo nacional.
“El deterioro de las universidades argentinas refleja años de financiamiento inadecuado y la desvalorización de la ciencia y la educación como bienes públicos”, sostuvo. Además, señaló que las instituciones enfrentan dificultades para sostener la calidad educativa, atraer y retener investigadores y producir conocimiento a gran escala.
En el plano regional, el ranking latinoamericano es liderado por la Universidad de São Paulo, de Brasil, ubicada en el puesto 119 del mundo. La siguen la Universidad Nacional Autónoma de México (287), la Universidad Federal de Río de Janeiro (346), la Universidad Estadual de Campinas (379) y la Pontificia Universidad Católica de Chile (421).
A nivel global, las universidades estadounidenses continúan dominando la clasificación. La Universidad de Harvard se mantuvo por decimoquinto año consecutivo como la mejor del mundo. El podio se completa con el Massachusetts Institute of Technology (MIT) y la Universidad de Stanford. También integran los primeros puestos las británicas Cambridge y Oxford, junto a Princeton, Pennsylvania, Columbia, Yale y Chicago.
La edición 2026 del ranking evaluó a 21.291 universidades de 95 países. Aunque las universidades argentinas continúan formando parte del grupo de instituciones destacadas a nivel mundial, la pérdida generalizada de posiciones vuelve a poner en debate el impacto de las políticas de financiamiento sobre la educación superior y la investigación científica.
