La discusión por la futura ley electoral santafesina comenzó a tomar forma en la Legislatura. Uno de los bloques que integran el frente peronista en la Cámara de Diputados presentó formalmente su proyecto de reforma política, una iniciativa que ratifica la continuidad de las elecciones primarias abiertas, incorpora la cláusula de Ficha Limpia y propone elevar el umbral necesario para acceder al reparto de bancas legislativas.

La propuesta aparece en el marco del proceso abierto por la reforma constitucional provincial aprobada el año pasado, que estableció la necesidad de sancionar una nueva normativa electoral. Meses atrás, el bloque de senadores peronistas había presentado su propia iniciativa y ahora fue el turno de los diputados.

El texto lleva las firmas del exgobernador Omar Perotti y de los legisladores que integran su espacio político: Celia Arena, Sonia Martorano, Walter Agosto y Marcos Corach. También acompañaron la presentación Miguel Rabbia, alineado con el senador Marcelo Lewandowski, y Lucila De Ponti, del Movimiento Evita.

Uno de los cambios propuestos apunta a reducir la fragmentación legislativa. El proyecto eleva del 3 al 3,5 por ciento del padrón electoral el piso requerido para participar del reparto de bancas en la Cámara de Diputados. El porcentaje se ubica por debajo de las alternativas que analizan algunos sectores del oficialismo, donde se evalúa llevar ese umbral al 4 o incluso al 5 por ciento.

La iniciativa también ratifica la utilización del sistema D’Hondt para la distribución de las 50 bancas de la Cámara baja y establece que cada lista deberá incluir al menos un postulante con residencia en cada uno de los departamentos santafesinos.

En materia de calendario electoral, el proyecto fija las elecciones generales para el cuarto domingo de junio. Las primarias deberían desarrollarse entre 42 y 60 días antes de esa fecha.

A diferencia de otras propuestas que comenzaron a circular en los últimos meses, el peronismo descartó modificar el sistema de Boleta Única de Papel. El espacio defendió el esquema actualmente vigente en la provincia, con una boleta por categoría y sin la posibilidad de votar listas completas. De este modo, rechazó tanto la modalidad que impulsa el gobierno nacional como el modelo utilizado en Córdoba.

Otro de los puntos centrales del texto es la incorporación de la denominada Ficha Limpia, principio que adquirió rango constitucional tras la última reforma de la Carta Magna provincial. El proyecto establece que no podrán ser candidatos quienes registren condenas por delitos dolosos en los términos que determine la ley.

En particular, la iniciativa contempla la exclusión de personas condenadas por delitos de lesa humanidad, hechos de corrupción, homicidios, delitos contra la integridad sexual y violencia de género.

El justicialismo, por tanto, también plantea mantener las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias como mecanismo de selección de candidaturas. Para acceder a las elecciones generales, las listas deberán superar un piso del 1,5 por ciento del padrón electoral, mientras que para consagrarse ganadora de una interna se requerirá alcanzar el 2,5 por ciento.

Además, el proyecto incorpora una serie de instrumentos de democracia directa previstos en la nueva Constitución provincial. Entre ellos aparecen la consulta popular vinculante, el referéndum para sancionar o derogar normas, la revocatoria de mandatos y las consultas no vinculantes.

Otra herramienta pensada para reducir la dispersión política consiste en exigir que las fuerzas que presenten candidatos a diputados provinciales también lleven postulantes a gobernador. Una condición similar regiría para las listas de concejales e intendentes en el ámbito municipal.

Mientras tanto, el oficialismo de Unidos, que cuenta con mayoría en ambas cámaras, todavía no presentó una propuesta propia. Se espera que, una vez concluido el receso invernal, los distintos sectores de la coalición oficialista expongan sus proyectos y se abra formalmente el debate parlamentario sobre el nuevo régimen electoral santafesino.