Un proyecto en el Concejo busca que haya más lugar para estacionamiento en las cuadras de Rosario. Ya existen experiencias en otras ciudades
Los cordones amarillos limitan hoy el estacionamiento y, además, muchas veces no son respetados.
El Concejo busca optimizar la utilización del espacio vial existente y mejorar las condiciones generales de movilidad urbana, sobre todo en el área central y en los centros comerciales a cielo abierto de la ciudad. La herramienta concreta, planteada por la concejala Anahí Schibelbein, consiste en la modificación de dos artículos de la ordenanza Nº 6.543/1998 (Código de Tránsito) con los que busca ganar boxes de estacionamiento vehicular achicando las líneas amarillas actualmente trazadas en los cordones al comenzar y al finalizar cada cuadra.
En concreto, hoy se estiman 20 metros (en algunos casos más) en las esquinas donde hay paradas de transporte de pasajeros. La intención es reducir ese espacio a 15 metros, siempre y cuando no sean más de tres líneas de colectivos las que operen en dicha esquina.
Por otro lado, en el final de la cuadra, donde no hubiese parada del transporte, los 10 metros de línea amarilla hoy contemplados para ascenso y descenso dejarán de estar demarcados en amarillo para ser habilitados para estacionamiento y sólo quedarán los 10 metros del inicio de la calle para ascenso y descenso. Cabe aclarar que en ambos casos se respetará la senda peatonal.
La iniciativa tiene como antecedentes reglamentaciones similares aplicadas en ciudades como Mendoza y Capital Federal. En esta última, gracias a su aplicación, se lograron ganar unos 22.000 nuevos boxes.
“Desde que sumí, me comprometí a trabajar en el mejoramiento de la movilidad urbana y esta medida, de alto impacto y bajo costo de implementación, va en ese sentido. Creemos que una vez implementada se optimizará el uso del espacio público al tiempo que se compatibilizan los objetivos de seguridad vial, ordenamiento urbano, eficiencia en la movilidad, y fortalecimiento de la actividad comercial”, destacó Schibelbein.
Si bien la intención es avanzar en diferentes zonas de la ciudad, se le dará prioridad para comenzar al área central y a los centros comerciales a cielo abierto.
En Echesortu
Sólo a modo de ejemplo, Schibelbein y su equipo hicieron un revelamiento en el centro comercial Echesortu, donde estiman que, si se implementa la reducción a 15 metros en las paradas, se recuperarían 22 boxes para estacionamiento.
El motivo de esa decisión pasa por intentar dar una respuesta concreta a una de las principales preocupaciones de los comerciantes ante la caída de la actividad económica: “Diversos estudios sobre movilidad urbana y desarrollo económico local coinciden en señalar que la accesibilidad y la disponibilidad de estacionamiento constituyen factores relevantes para la competitividad de los centros comerciales tradicionales, particularmente en contextos de desaceleración económica”, señaló la edila.
“Consideramos que la ampliación de la oferta de estacionamiento, en conjunto con las herramientas de gestión de la demanda ya implementadas por el municipio, puede contribuir a fortalecer la actividad comercial, incrementar la afluencia de consumidores, mejorar la accesibilidad a los corredores comerciales y favorecer la recuperación de las ventas en distintos sectores de la ciudad”, finalizó.

