Pasadas las diez de la mañana, la columna de sindicatos está lista para marchar, pero aún falta. Desde más temprano hay cortes en distintos puntos de acceso a la ciudad. En la intersección de Circunvalación y Perón, las organizaciones sociales comienzan con los preparativos de un guiso, que repartirán al mediodía entre los que asistan al acto. Pero en el centro de la ciudad, frente al Sindicato de Luz y Fuerza de Rosario, la gente se lo toma con calma. Como gran parte de la ciudad que transita el jueves al ritmo cansino del paro general convocado por la CGT en todo el país.

En la ciudad no funcionan los bancos, ni los tribunales. Tampoco hay recolección de basura ni entrega de correo. Buena parte de los comercios del centro permanecen cerrados. Los trabajadores portuarios y marítimos también adhieren a la medida de fuerza, para manifestar el descontento con el rumbo económico, político y social del gobierno de Javier Milei. Igual los docentes y los empleados estatales que, pese a las advertencias del gobierno provincial, deciden movilizarse aunque el descuento del día y la pérdida del presentismo se note en los bolsillos a fin de mes.

“Tenemos derecho a hacer paro y manifestar nuestro malestar. No nos parece justo lo que hace el gobierno”, dice Ana Laura. Tiene 49 años y es docente de nivel inicial. Mientras se acomoda la pechera azul de Amsafé, reflexiona: “Nuestros salarios están cada vez más bajos y las escuelas están todas destrozadas. El gobierno nos sigue ninguneando y nos merecemos que nos traten mejor”.

Lo mismo piensa Marcos, 46 años, trabajador del área de desarrollo social. “El descuento del día es una actitud extorsiva. Pero esto tiene que servir para que la sociedad vea de qué lado se posicionan estos dirigentes políticos. Nosotros venimos sufriendo quitas de derecho y bajas de salarios”, cuestiona el dirigente, nucleado en ATE. “Esto es un tema de discusión permanente en cada una de las dependencias y reparticiones. No les va a ser tan fácil pasarnos por arriba”, añadió.

Poco después de las once, por la esquina de Mendoza y Paraguay, el 123 llega a pasar antes que la columna cope la calle e impida el tránsito. Es el último que circula por el lugar: el 121 que viene por detrás debe desviar para esquivar el corte, mientras la línea K queda directamente varada a la espera que las organizaciones avancen. Es cierto que la presencia de colectivos en la calle impidió que se repita la postal con las calles vacías, como sucedió en los paros anteriores. Pero los coches que circulan tampoco van repletos de gente. Más bien, transitan vacíos.

Desde ese punto de la ciudad comienzan a marchar los gremios nucleados en la Intersindical Rosario. Luz y Fuerza, Sadop, Amsafé, La Bancaria, Correos, Atsa, entre otros. Pero a medida que la columna avanza, va sumando aliados: los Municipales primero, que aportan ruido y bengalas a unos pocos metros; los Empleados de Comercio después, que se pliegan al reclamo con una nutrida convocatoria en plaza Sarmiento. Tampoco pasó desapercibida la presencia de Juan Monteverde, el candidato del Partido Justicialista en las elecciones de este domingo, que se sumó durante el trayecto a participar de la protesta.

En la plaza

Minutos después del mediodía comenzó el acto de la Intersindical Rosario en un escenario montado sobre la Plaza 25 de Mayo, de espaldas al Palacio de los Leones. Primero se leyó un breve documento consensuado entre las organizaciones presentes, para luego dejar lugar a los oradores de la jornada. Entre ellos, Paulo Juncos, el secretario General de la CTA en Rosario. “A pesar de los aprietes de las patronales y de los gobiernos, hoy Rosario vuelve a ser la capital nacional del paro. No nos han podido doblegar y por eso esta plaza hoy está repleta de trabajadores”, celebró.

El color y el calor del pero estuvo en las marhas yu en la plaza

 

Para el dirigente, el paro era “necesario, urgente y justo” y destacó la importancia de manifestarse activamente por las calles de la ciudad. “Es necesario ponerle un freno a las políticas de ajuste del gobierno nacional y al intento por pisar todas las paritarias, lo que hace que el salario de los trabajadores este cada vez más cerca de la línea de indigencia que de pobreza”, expresó y agregó: “En Santa Fe tenemos el mejor alumno de Milei que es Pullaro. Ese ajuste, del que Pullaro se enorgullece, es menos comida en los comedores populares y servicios públicos de peor calidad”.

En una misma línea se pronunció Analía Ratner, secretaria general de La Bancaria, que se mostró entusiasmada por la convocatoria: “Quisieron boicotear esta medida de fuerza y no lo lograron. Estamos en la plaza y vamos a estar cada vez que nos necesiten y que lo necesitemos. Todos los miércoles reprimen a nuestros jubilados y jubiladas, que cobran 300 mil pesos. Sale más caro el gas pimienta que utilizan para gasear que lo que le pagan a la gente que laburó toda la vida. Miren si no sobran los motivos para llevar adelante este paro general”.

El cierre del acto estuvo a cargo de Alberto Botto, secretario general de Luz y Fuerza en Rosario, que aprovechó la jornada de protesta para poner el foco en las elecciones provinciales que se avecinan. “Este grupo de gremios es muy respetuoso de la democracia. No decimos a quien hay que votar, pero los trabajadores saben a quienes no hay que votar. Nos quisieron disminuir la movilización descontando el día salarial a todos los trabajadores, como si fuésemos delincuentes por venir a expresarnos en democracia. Por eso hay alternativas”, cuestionó.

Asimismo, el referente gremial criticó “la desinformación” que hay en torno al proceso electoral que se impulsa para reformar la Constitución provincial: “Vamos a tener que analizar muy bien cuál es el porcentaje de gente que fue a votar. Porque si no se cumple con el porcentaje que realmente exige la elección más importante de los últimos tiempos, es una elección viciada de nulidad y direccionada hacia ciertos sectores. Nos quieren poner de rodillas inclusive con la propia Constitución”.

Ollas, caravanas y cortes

La movida de la Intersindical no fue la única de la jornada. Distintas organizaciones sociales realizaron cortes en otros puntos de acceso a la ciudad como Juan José Pasó y Circunvalación, y en Ayacucho y Circunvalación. En tanto, los gremios nucleados en la CTA Autónoma concentraron temprano en Plaza San Martín para marchar en caravana hacia Presidente Perón y Circunvalación, donde los representantes locales de la Confederación Argentina De Trabajadores del Transporte (CATT) realizarán una olla popular. Al mediodía todos confluyeron en ese punto de la ciudad donde también hubo un acto.

Las ollas populares trambién marcaron su presencia en la Circunvalación.

 

Tras el encuentro, Lorena Almirón, de ATE Rosario, consideró que las actividades que se vieron a lo largo y ancho de la ciudad dejan un balance positivo a la jornada. “Es importante que se hayan congregado distintos sectores, tanto sindicales como de las organizaciones sociales. Hubo una ciudad movilizada”, expresó y agregó: “Eso marca la contundencia del paro pese a los aprietes y amenazas de descuentos. Es una vergüenza que en un paro nacional el gobierno provincial se comporte de esta manera”.

En tanto, Eduardo Delmonte, de la Corriente Clasista y Combativa (CCC) señaló que la contundencia del paro marca la “crudeza” de la situación que viven muchos sectores de la sociedad. “Las ollas populares no alcanzan y el gobierno no aporta un kilo de comida. En los barrios peleamos para que los pibes tengan otra alternativa que no sea el empleo narco como salida fácil”, describió. “Lo que nosotros esperamos es que esto tenga un plan de lucha. Debemos estar en la calle cada vez que el gobierno avanza con una medida contra el pueblo”, finalizó.