La derrota en la prórroga en la final ante España dejó una herida fresca, pero el dolor no tardó en transformarse en gratitud en las calles de Rosario. Este domingo al anochecer, la fisonomía de la ciudad reflejó el impacto de la final del Mundial 2026: si bien la concentración de público fue menor a la que se hubiese registrado con un título, o en comparación con los multitudinarios festejos tras vencer a Inglaterra en semifinales, el Monumento a la Bandera volvió a llenarse de camisetas celestes y blancas.

Por las avenidas céntricas y los barrios se escucharon bocinazos aislados y caravanas sin la euforia de otras veces, pero marcadas por un profundo sentimiento de orgullo y agradecimiento hacia la Scaloneta.

     

La movilización estuvo integrada en su gran mayoría por jóvenes que se autoconvocaron para respaldar al plantel y, especialmente, al capitán del equipo, Lionel Messi. Con el final de su etapa mundialista consumado, el pedido que más se repitió entre los hinchas fue el de «un último baile, aunque sea en la próxima Copa América».

En diálogo con el móvil en vivo de El Tres, los rosarinos expresaron su sentir a flor de piel. «Estamos orgullosos, la peleamos hasta el último minuto; mirá lo que es Rosario alentando a la Selección, vamos Argentina carajo», exclamó un hincha frente a la escalinata. En la misma sintonía, una joven remarcó la importancia de la fidelidad futbolera: «También en las malas hay que estar, vamos Argentina».

     

     

Messi, un ídolo intocable

El vínculo con el diez de la Selección cruzó cada uno de los testimonios en el histórico playón. «Messi, te lo digo desde Rosario, donde vos naciste: no importa que hayamos salido segundos, para nosotros somos campeones igual«, lanzó emocionada una vecina.

Otra de las presentes sumó su reconocimiento al esfuerzo grupal: «Vine para agradecerles todo lo que ellos hicieron. Gracias jugadores por haber sido tan increíbles, por habernos mostrado sentimiento, sangre y pasión, son los mejores. Messi es un genio y no le podemos pedir nada más».

Postales de agradecimiento en todo el país

El fenómeno de reconocimiento a los subcampeones del mundo no fue exclusivo de Rosario, claro está. En la ciudad de Buenos Aires, una multitud se concentró en los alrededores del Obelisco, y postales similares de apoyo y aplausos se replicaron en los puntos neurálgicos de todas las ciudades del país.

Se espera que este clima de respetuoso agradecimiento y calidez popular se mantenga durante la jornada de este lunes, cuando el vuelo chárter que traslada a la delegación nacional aterrice en el suelo argentino tras la competencia en Norteamérica.