La censura que el juez del fuero civil y comercial Alejandro Maraniello impuso al hacer lugar al pedido del gobierno nacional —impidiendo la difusión de nuevos audios que involucran a Karina Milei— y la posibilidad de evadirla mediante su publicación en un medio uruguayo, volvió a dejar expuesto un dilema contemporáneo: lo vetusto de ciertas leyes frente a la hiperconectividad. El episodio mostró, además, cómo resulta imposible pensar los medios hoy sin contemplar la digitalidad.

Mientras tanto, en Santa Fe, la Convención Constituyente busca ayornar su Carta Magna. Allí, los convencionales discutieron sobre nuevos derechos digitales y libertad de expresión. Mientras que sobre los primeros hubo un amplio consenso —sólo el bloque de La Libertad Avanza votó en contra de su incorporación—, no ocurrió lo mismo en torno a la libertad de expresión. En diálogo con Rosarioplus.com, el abogado y Magister en Derechos Humanos Marcelo Maisonave, uno de los exponentes sobre este tema en la convención, subrayó la imposibilidad de pensar ambos aspectos por separado.

“Es para celebrar que se contemplen derechos digitales como el derecho a la protección en entornos digitales, a la conectividad, al olvido, a la desconexión. De este modo, nuestra Constitución sería una de las primeras, junto con la de La Rioja, en incorporar estos aspectos para sus ciudadanos”, señaló.

“Sin embargo, donde no está tan claro este ayornarse es en lo que respecta a la libertad de expresión. La Constitución sigue favoreciendo la concentración mediática, sin contemplar la diversidad, los medios públicos y comunitarios. No creo que se puedan pensar derechos digitales si no hay en esos entornos pluralidad de voces, garantizando no sólo la libertad de expresión sino también el derecho a la información de los ciudadanos”, advirtió.

En la misma línea se pronunció el Sindicato de Prensa de Rosario, que aludió a los comentarios de repudio del propio gobernador Maximiliano Pullaro respecto de la censura y pidió que ese mismo criterio se traduzca en la Convención Constituyente. “Nadie puede, bajo ningún concepto, poner una mordaza sobre lo que podía ser información periodística”, había dicho el gobernador sobre la censura que impuso el gobierno nacional sobre los audios de Karina Milei.

“Las y los periodistas, representados por el Sindicato de Prensa de Rosario y la Asociación de Prensa de Santa Fe, le pedimos al gobernador que en su rol de convencional impulse las propuestas que un amplio sector vinculado a la comunicación ha reclamado para incorporar al artículo 11 sobre la libertad de expresión: el derecho a la comunicación, el acceso a la información pública, el secreto de las fuentes, los medios públicos, cooperativos y comunitarios, y la regulación de la pauta oficial, entre otras consideraciones”, reclamó la entidad gremial.

La reforma santafesina abre así un debate que excede a la coyuntura. Reconocer derechos digitales sin robustecer la libertad de expresión puede resultar insuficiente, y garantizar la libertad de expresión sin contemplar los entornos digitales es, a esta altura, anacrónico. El desafío es pensar ambos planos de manera conjunta, porque en el siglo XXI no hay ciudadanía plena sin pluralidad de voces ni derechos efectivos sin un marco digital que los resguarde.