El rafaelino juró como máxima autoridad de Santa Fe, con presencia de Alberto Fernández y el mandatario saliente Miguel Lifschitz, entre otros. En su discurso, habló de los principales temas de la provincia, producción e inseguridad, y lanzó dardos para la gestión socialista al tiempo que invitó a participar de «una nueva etapa».
Enviados especiales en Santa Fe
Luego de doce años (y tres mandatos socialistas) y de la mano de Omar Perotti, el peronismo vuelve al poder en Santa Fe.
En una jornada muy calurosa en la capital provincial, el gobernador recibió los atributos de manos del mandatario saliente (ya presidente de la Cámara de Diputados de Santa Fe), Miguel Lifschitz, en el Salón Blanco de la Casa Gris, tras un acuerdo entre ambos.
Con presencia, entre otros, del presidente Alberto Fernández, Perotti y su vicegobernadora, Alejandra Rodenas, juraron ante la Asamblea Legislativa y, luego del discurso del inaugural del instituido gobernador, más tarde será el turno de los ministros provinciales.
La llegada del Jefe de Estado obligó a un operativo de seguridad aún más prudente de lo habitual en las inmediaciones de la Legislatura santafesina.
A la hora de dar su primer discurso como máxima autoridad de Santa Fe, Perotti aseveró que gobernará “para todos los santafesinos y santafesinas porque ya es hora de dar vuelta la página y comenzar a producir”.
«Me costó llegar. Fue una larga lucha. Hubo que sobreponerse a muchas adversidades, se necesito mucha perseverancia. A veces se gana, a veces se aprende. El pueblo de Santa Fe me enseñó a esperar», sostuvo el mandatario, que ya había intentado alcanzar la Casa Gris en 2015.
En tanto, descargó algunas municiones a ese respecto por el manejo de la gestión saliente, ante la mirada de Miguel Lifschitz, presente en el Salón.
“A las crisis no se las llora, a las crisis se las enfrenta y se las derrota, el resultado fiscal de la provincia se deterioró un 316 por ciento (en relacióna los últimos dos años), y señaló que «en ninguna provincia argentina» se dio «un deterioro de semejante magnitud”.
También guardó un comentario especial a uno de los debates más tensos de la política santafesina en las últimas semanas como fue la definición del Presupuesto enviado por Lifschitz a la Legislatura (y aprobado).
«Entiendo debemos reparar un daño institucional que se generó con un hecho inédito que no pasó en ningún lugar: que un gobierno saliente le defina el presupuesto al gobierno nuevo no respetando lo que los ciudadanos votaron», enfatizó Perotti.
Al referirse a quizás la principal preocupación de los santafesinos, la inseguridad y los altos índices de criminalidad con vínculos al narcotráfico, sostuvo que «la Policía se ha divorciado de la gente».
«Hay que cortar los vínculos con el delito. Y es prioridad para vivir mas seguros que el estado vuelva con toda la fuerza de donde nunca debió retirarse. Con toda la fuerza de la educación, la salud, el deporte, la cultura, la formación de oficios», detalló.
Tras la jura de Perotti y Rodenas, Fernández habló ante los presentes y se refirió a la importancia de «alternar» en el poder así como a los desafíos de mejorar las provincias en una «Argentina integral».
«Estoy feliz de estar en Santa Fe, de protagonizar otro día lindo de la democracia, gracias a Dios los argentinos nos vamos acostumbrando poco a poco a alternar en la democracia, y así como alternamos en la nación hoy alternan en Santa Fe, y un gobernador socialista a quien quiero y respeto mucho, entrega el mando a un querido y entrañable amigo como Omar Perotti», dijo el presidente.
La diputada nacional del PJ, Alejandra Obeid, en la previa de la jura y expresó: «Todo este año trabajamos muchísimo, y en estos años que nos tocó ser oposición, para poder llegar a esta aquí. Es importante que el gobernador venga del interior de la provincia, marca la impronta que va a tener.»
