Llegó hasta un mínimo de 1,0053 dólares por unidad, el nivel más bajo desde diciembre de 2002.
La creciente inflación mundial, que alcanza los niveles más altos en décadas por el aumento de los precios de la energía, y la postura de la Reserva Federal de subir las tasas de interés en Estados Unidos de manera más agresiva que el Banco Central Europeo (BCE) son factores clave para la pérdida del valor del euro.
