El fiscal Gerardo Pollicita señaló que Revolución Federal «sembraron en la sociedad la escalada de violencia y odio» que terminó en el intento de asesinato a Cristina Kirchner.
«Llevaron a cabo un esquema delictivo que diseñaron para imponer sus ideas y combatir las ajenas por la fuerza y el temor», sostiene la imputación fiscal.
La fiscalía advirtió que «concretamente se pudo corroborar que a través de la agrupación Revolución Federal en el período reseñado (al menos desde mayo de 2022) los nombrados alentaron e incitaron a la persecución y al odio contra determinadas personas a causa de sus ideas políticas»
Esto estuvo dirigido «principalmente a funcionarios públicos de la actual gestión del PEN, Alberto Fernández, Cristina Fernández de Kirchner, Sergio Massa, Silvina Batakis, Victoria Donda entre otros, y en ese contexto atentaron entonces contra el orden público», agregó.
«Sosa y Morel (imputados como presuntos organizadores) decidieron organizar la agrupación con el objetivo prioritario aunque no único de que los kirchneristas tengan miedo de ser kirchneristas, combatiendo las ideas políticas de determinados dirigentes», remarcó el fiscal.
Los acusados tenían como objetivo «planificar, coordinar y difundir distintos tipos de mensajes de odio, escraches y actos intimidatorios» que la fiscalía enumeró en el dictamen de 49 carillas entregado al juez.
Desde la agrupación «utilizaron las redes sociales como herramientas de difusión -donde su mensaje alcanzaba a gran cantidad de personas y en definitiva a la generalidad de la población -siendo que por aquella vía y por las calles alentaron e incitaron a la persecución, a la violencia y al odio», concluyó.

