Guardaban armas bajo la tierra
Los allanamientos se realizaron en el barrio 7 de septiembre, Roldán e Ibarlucea, y sospechan de la banda Los Menores.

Tres hombres fueron detenidos y un arsenal de fusiles de uso militar, pistolas de última generación y cerca de mil municiones fue secuestrado tras una serie de allanamientos realizados entre lunes y martes en el barrio 7 de Septiembre, y en Roldán e Ibarlucea.
Parte del armamento estaba enterrado dentro de cisternas bajo tierra en un predio de Roldán, una modalidad que, según los investigadores, comienza a repetirse en causas vinculadas a organizaciones criminales del Gran Rosario.
La sospecha es que el armamento pertenece a la banda de Los Menores, que regentea la barra de Rosario Central. Justamente un barrabrava canalla fue detenido en el barrio Fonavi de Schweitzer al 7700.
El operativo fue llevado adelante por la Central de Inteligencia y Operaciones Especiales (Ciope) y la Tropa de Operaciones Especiales (TOE), bajo la órbita de la Fiscalía Regional 2 del Ministerio Público de la Acusación. La investigación, indicaron fuentes oficiales, llevaba varios meses de tareas de inteligencia.
El hallazgo más significativo se produjo en un terreno ubicado en María Teresa al 700, en Roldán. Allí, los efectivos detectaron cisternas enterradas que contenían fusiles, pistolas y otras armas largas.
“Teníamos conocimiento de que podría ser un lugar utilizado por alguna de las organizaciones criminales que están en nuestra ciudad como depósito o guarda de armas. Venimos realizando tareas de inteligencia investigativa desde hace varios meses y dio como resultado el secuestro que ustedes están viendo”, explicó el jefe de la Ciope, Maximiliano Bertolotti, durante la exhibición del material incautado en la sede de la TOE.
Según el detalle oficial, se secuestraron al menos dos fusiles calibre 5.56 x 45 milímetros —uno de fabricación china, Tipo 56, y otro estadounidense marca Colt—, además de carabinas, escopetas, un revólver y pistolas calibre 9 milímetros y .40 de marcas como Glock, CZ y Tanfoglio. También se incautaron unas 800 municiones de distintos calibres.
“Son pistolas de última generación y de un altísimo poder de fuego”, sostuvo Bertolotti. Y añadió: “Hemos encontrado en otros allanamientos tachos enterrados. Evidentemente, las organizaciones criminales están utilizando esta modalidad para ocultar armas, droga o dinero”.
Mientras se desarrollaba el procedimiento en Roldán, los investigadores advirtieron que una camioneta VW Amarok se detuvo en las inmediaciones y que sus tres ocupantes observaban el movimiento policial por encima del tapial.
Los hombres fueron identificados y demorados. Según trascendió, incurrieron en contradicciones al explicar su presencia en el lugar y transportaban frazadas y sábanas en la caja del vehículo. Con autorización del fiscal interviniente, se allanaron sus domicilios y se secuestraron elementos de interés para la causa.
El fiscal de la Unidad de Violencias Altamente Lesivas, Patricio Saldutti, confirmó la detención de tres personas —cuyas identidades no fueron difundidas— y señaló que los teléfonos celulares incautados serán sometidos a peritajes. “Todas las armas tienen número de serie. Vamos a avanzar para establecer su procedencia y analizar los lugares donde fueron halladas”, indicó.
En paralelo, el lunes por la tarde se había realizado un allanamiento en un departamento del complejo Fonavi de Schweitzer al 7700, en el barrio 7 de Septiembre, en el noroeste rosarino. En ese domicilio se secuestraron más de 10 millones de pesos en efectivo, 550 dólares, una pulsera de oro y ocho teléfonos celulares. Ese sector de la ciudad es señalado como zona de influencia de la banda conocida como Los Menores, actualmente bajo investigación judicial.
El martes por la mañana, en tanto, se concretó otro procedimiento en una zona rural de Ibarlucea, donde se incautaron rifles de aire comprimido, una carabina calibre .22, dos escopetas, cinco miras telescópicas, casi mil cartuchos y una lancha, además de una moto. Al momento del operativo no había personas en la vivienda.
La subsecretaria de Inteligencia Criminal de la provincia, Virginia Villar, destacó la articulación entre el Ministerio de Seguridad y el Ministerio Público de la Acusación. “Pudimos tener información de diferentes materiales balísticos en puntos del Gran Rosario. Se realizó un trabajo de investigación y pudimos dar con este material balístico, que estaría vinculado a diferentes organizaciones criminales sobre las que venimos trabajando”, afirmó. Y subrayó: “Logramos sacar de circulación material con alto poder ofensivo”.
Voceros del caso señalaron que los fusiles hallados no tenían el número de serie borrado, mientras que algunas pistolas 9 milímetros sí presentaban numeración limada. La investigación busca determinar el circuito por el cual el armamento ingresó a la región y establecer su eventual vinculación con hechos violentos recientes.
En total se realizaron ocho procedimientos derivados de la misma línea investigativa. Para la policía, el hallazgo confirma la existencia de puntos de acopio de armas en la periferia del Gran Rosario y refuerza la hipótesis de que distintas organizaciones criminales comparten o tercerizan espacios de guarda de material bélico, en un contexto donde la circulación de armamento de alto poder continúa siendo uno de los ejes centrales de las causas por violencia letal en la región.
