Erbetta contra la narrativa oficial: “No sé a qué le llaman industria del juicio”
El ministro de la Corte santafesina cuestionó el discurso del gobierno provincial sobre los “costos laborales” y advirtió que las reformas recesivas nunca generaron empleo en el país
El gobierno santafesino anunció la semana pasada la conformación de una mesa para trabajar de forma propositiva de cara a la reforma laboral anunciada por Javier Milei, prevista para ser tratada a principios de 2026 en sesiones extraordinarias.
Según anticipó el funcionario Cristian Cunha, la intención del gobernador Maximiliano Pullaro es avanzar en acuerdos con la Corte santafesina y la Superintendencia de Riesgos del Trabajo a fin de “bajar los índices de judicialización por los accidentes laborales”. Entre otras cosas redactarían un proyecto de ley, no exento de críticas, que ingresarían a la Legislatura santafesina para «descomprimir los costos de las ART a las empresas y pymes”.
Sin embargo, no faltan quienes están en contra de tales medidas y ven en la postura del gobierno santafesino (y nacional), al hablar de conceptos como “industria del juicio” y “costo laboral”, una variante de “mentiras emotivas” destinadas a simplificar los debates.
Tal es la postura del ministro de la Corte santafesina, Daniel Erbetta, al afirmar que “las reformas laborales destinadas a recortar los derechos de los trabajadores son una cuestión de la política», ya que «nunca generen empleo, mucho menos en un proceso de plena recesión”, y advirtió a RosarioPlus que las veces que se hizo en Argentina «generó todo lo contrario”.
Más que de “costos laborales”, a Erbetta le interesa debatir con Pullaro “cómo lograr un nivel de conciliación que permita reducir la cantidad de casos judicializados, especialmente en Rosario, una ciudad industrial que duplica a Santa Fe en materia de trámites». Y aclaró: “No es culpa de los jueces que entren más juicios, pero sí es un problema de la Justicia el tipo de respuesta que allí se da, tanto en el tiempo como en la calidad de las decisiones”.
“En cuanto a la ‘industria del juicio’, sinceramente no se a qué refiere”, planteó luego el cortesano: “Hay una costumbre de apelar a generalizaciones y a frases muy efectistas: ‘la industria del juicio’. Bueno… no sé. Los jueces son muy independientes, hay cámaras que revisan las decisiones y hay una Corte que revisa a las cámaras. La Corte de hecho modificó o anuló muchas sentencias vinculadas fundamentalmente a los modos de actualización y de pleitos laborales. Pero de ahí a que haya una ‘industria del juicio’… me gustaría que se muestren datos empíricos, no posverdades ni mentiras emotivas.”
No obstante ello, Erbetta sostuvo que el actual sistema de Justicia civil (incluido el fuero laboral) debería ser «repensado» en base al modelo penal. También sostuvo que la Justicia laboral de Rosario es el fuero “más pobre de América Latina», en relación a recursos cada 100 mil habitantes.
La reforma de Erbetta
Para el ministro de la Corte santafesina, Daniel Erbetta, la reforma de la Justicia en materia laboral debe ser “cuantitativa, de recursos humanos, y cualitativa, relacionada a la forma de trabajar”.
Planteó: “Una cosa es la necesidad de una reforma al modelo de organización de gestión y litigación en el fuero laboral, lo cual llevaría a tener mayores índices de conciliación, procesos mucho más cortos y decisiones de mejor calidad. Pero además, tenemos un fuero laboral muy reducido: el más barato del país, si se lo compara con Mendoza o Córdoba, donde tienen más o menos el triple de recursos, con una población similar y con una menor carga de trabajo”.
Impulsor de diferentes proyectos de reforma en los fueros no penales (civil, laboral, etc.), Erbetta sostiene que el modelo actual se encuentra “muy anclado a una tradición”, y por eso propone otro “bastante similar al del penal”.
Y explicó: “Es decir, que en vez de tener un colegio único, tengas uno distinto cada cinco jueces, con una oficina de gestión separada de los jueces, donde se gestiona, mientras los jueces se dedican a ser jueces y no a gerenciar una pyme: mitad juez, mitad gerente de un juzgado. Pero requiere de algunos ajustes normativos.”
