Hoy un juramento, mañana una fidelidad
Los convencionales juraron por la nueva Constitución a 63 años de su última actualización. Para Pullaro “este proceso culmina pero abre paso a otras transformaciones”.

Sesenta y tres años y casi 150 días después de la sanción de la Constitución santafesina de 1962, los … convencionales reformadores que iniciaron su tarea de actualización el 14 de julio pasado juraron ayer por el nuevo texto constitucional que regirá la vida institucional de sus ciudadanos por las próximas décadas, que incluye reformas relativas a la organización del Estado, el régimen municipal, la ampliación de derechos y la modernización institucional de la provincia. El gobernador Maximiliano Pullaro, que la impulsó, dijo que se trató de “una reforma de la Constitución provincial que no nació del plan de una persona, sino que recupera múltiples intentos, una deliberación acumulada que se materializó en un consenso transversal”.
El acto se inició en el recinto de la Cámara de Diputados –que fue el escenario de la reforma durante dos meses- y continuó en la explanada de la Legislatura, donde el gobernador juró por la nueva Constitución y firmó –como convencional- el primer ejemplar del flamante texto jurídico.
“Este proceso culmina pero, a la vez, abre paso a otras transformaciones que nos deberá encontrar necesariamente juntos”, dijo el mandatario en la explanada de la Legislatura, para agregar que “dos palabras” definen lo realizado a lo largo de 60 días: “Consenso como método y equilibrio como resultado, por eso en esta reforma podemos reconocernos todos los santafesinos y hacer de la provincia una distinta en un país de gritos y muros que desprecia el diálogo”
Valoró como “un dato significa de todo lo que fuimos capaces de hacer”, que “el 93 por ciento de los artículos fue aprobado por las dos terceras partes de la Convención”, que contó, particularmente, con los aportes de las dos bancadas peronistas -Más para Santa Fe y Activemos- y algo del convencional de Somos Vida y Libertad, Emilliano Peralta, del bloque conducido por Amalia Granata, que ocupó un lugar de denuncia y oposición como sistema. Igual comportamiento tuvieron los reformadores de La Libertad Avanza (LLA) que, de todos modos, presentaron dictámenes de minoría en las cinco comisiones temáticas.
Puillaro dijo, en relación a los acuerdos alcanzados:»Con ese espíritu arribamos a una Constitución que limita fuertemente al Poder Ejecutivo, que le permite la releeción, es cierto, pero una única consecutiva, y le acota la discrecionalidad, le impone mecanismos de consulta y rendición de cuentas y lo somete a un escrutinio más sincero» de la ciudadanía.
Autojura y deseos
“Podemos decir con esta jura que Santa Fe, la provincia invencible, tiene una Constitución renovada, aggiornada, actualizada para los tiempos por venir”, dijo el presidente de la Convención reformadora, el senador radical Felipe Michlig, al cerrar la decimotercera y última sesión del plenario.
“Ojalá que sea en beneficio del conjunto de los santafesinos, ojalá definitivamente podamos -como nos hemos propuesto- terminar con los privilegios de la política, consagrar derechos ciudadanos y que los poderes del Estado puedan gestionar con más eficiencia para mejorar la calidad de vida de todos los santafesinos”, añadió el sempiterno dirigente radical del departamento San Cristóbal.
El primero en jurar la nueva Constitución fue, precisamente, Michlig, por su condición de presidente de la asamblea reformadora. A través de una moción del convencional y ministro de Gobierno, Fabián Bastia, el presidente de la Convención realizó un autojuramento. Leyó: “Yo, Felipe Enrique Michilig, juro por Dios, la Patria y los Santos Evangelios, fidelidad, respeto y cumplimiento a la Constitución de Santa Fe reformada y sancionada el 10 de septiembre del año en curso”. Y se respondió: “Si así no lo hiciere, la Patria y el pueblo santafesino me lo demanden”.
Luego Michlig tomó juramento, de acuerdo a cuatro fórmulas distintas –que incluían o excluían o combinaban las categorías Dios, Santos Evangelios, Patria- a los convencionales presentes. Hubo varios ausentes entre ellos de La Libertad Avanza (Mayoraz y Aleart) y Amalia Granata. En su despedida como presidente de la Convención, el senador de la UCR desatacó que, en el nuevo texto, que reformó 42 artículos y creó 46 nuevos, “unimos modernidad y tradición, sin ataduras ideológicas”.
También valoró la reforma de 2025 como la del “consenso”, atento a que la de 1962 solo la firmaron los convencionales elegidos por la Unión Cívica Radical Intransigente (UCRI), ante la decisión de la bancada justicialista –que se presentó con otro nombre, porque el peronismo estaba prohibido como fuerza política- de retirarse de la reforma luego del golpe de Estado que derrocó al presidente Arturo Frondizi.
Un dato de color: Joaquín «Popy» Blanco, del socialismo y titular de la comisión redactora, juró con una rosa en su mano derecha.
