Precios estabilizados en niveles muy altos
La Usina de Datos de la UNR relevó una baja de la canasta alimentaria en abril, pero advirtió una estabilización de precios alta para el promedio de ingresos.

Un adulto rosarino requirió de $400.859 para no caer bajo la línea de pobreza en abril, mientras que la línea de indigencia quedó en torno a los $147.028. Los números se desprenden del último informe elaborado por la Usina de Datos de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), que arrojó una leve baja en relación a marzo, pero también advierte sobre una estabilización de precios en niveles altos. Como muestra de eso, una familia compuesta por dos adultos y dos menores necesitó $1.193.609 para no ser pobre, sin contemplar aspectos vinculados a la vivienda. “Como tendencia general vemos una estabilización de precios en un nivel que es muy alto para lo que es el poder adquisitivo de la mayoría de los hogares”, señaló Paula Durán, coordinadora del organismo.
El informe de la Usina de Datos marca que en abril, la Canasta Básica Alimentaria (CBA) para un adulto en Rosario, ascendió a $147.028. La cifra significa una leve baja del 0,3% respecto a marzo, mientras que en la comparación interanual hubo un aumento marcado que llegó al 14,4%. En tanto, la Canasta Básica Total (CBT) fue de $400.859, lo que representa una disminución del 0,4% respecto al mes anterior, pero con una suba del 13,1% en relación al mismo mes del año pasado. La primera canasta establece la línea de indigencia, mientras que la segunda –que incluye bienes y servicios no alimentarios– fija el umbral para la línea de pobreza.
A diferencia de marzo, el relevamiento de abril estuvo marcado por una baja en los precios de las verduras y algunos alimentos frescos, que tuvieron su impacto en ambas canastas. Las raíces y tubérculos (-21,4%) y las verduras y hortalizas (-13,9%) fueron los productos que más bajaron, cuando el mes anterior habían sido los que experimentaron las subas más elevadas: 63,7% y 37% respectivamente. Las frutas (-9,7%) y las bebidas y jugos (-7,4%) también disminuyeron. Por el contrario, los huevos (11,8%), los condimentos (10,1%) y las carnes (9,4%), se encuentran entre los productos que más aumentaron.
“Hay un componente estacional muy fuerte en algunos rubros como verduras, hortalizas y frutas que pesaron en esta baja. Por una cuestión estacional neutralizaron los aumentos marcados que hubo en otros rubros alimentarios, como las carnes y huevos”, explicó Durán en diálogo con Rosario/12. “La canasta es fija y se relevan los mismos productos todo el año. Hay muchos rubros que van teniendo oscilaciones muy marcadas según el momento del año en que se haga la medición”, remarcó.
El organismo también relevó cómo impacta la situación según las distintas composiciones familiares. De esta manera, una familia de cuatro personas integrada por dos adultos y dos menores, que es propietaria del hogar donde vive, necesitó $1.193.609 para no caer en la línea de pobreza y $457.257 para cubrir sus necesidades alimentarias básicas.
En tanto, un hogar monoparental conformado por un adulto y dos menores, que no son propietarios, requirió $969.550 para costear la canasta total y $319.051 para la canasta alimentaria. Para una pareja de jubilados, propietarios de su hogar, los montos ascendieron a $580.909 y $220.542. Mientras que dos jóvenes que conviven en un hogar, sin ser propietarios, necesitaron $911.936 para costear la canasta básica total y $299.937 para cubrir la canasta alimentaria.
Con los números sobre la mesa, desde la Usina de Datos interpretan que la leve baja registrada no llega a suplir los fuertes aumentos registrados en el último tiempo. “Como tendencia general vemos una estabilización de precios en un nivel que es muy alto para lo que es el poder adquisitivo de la mayoría de los hogares”, explicó Durán. Y agregó: “El deterioro del poder adquisitivo es evidente más allá de la estabilización de los precios. Eso lo remarcamos porque si bien este año vemos una oscilación tendiente a una estabilidad, es un nivel de precios muy caro para lo que es el común de los ingresos”.
En ese marco, la referente del organismo indicó que la situación “es compleja” y tiene sus consecuencias. “Que el costo de vida sea tan elevado hace que las familias estén buscando resolver su subsistencia. Ahí aparece un aumento en los niveles de endeudamiento de las familias, o la necesidad de recurrir a ahorros para solventar los gastos”, detalló. “Si bien vemos cierta estabilidad en el promedio general, nos parece importante tener en cuenta el nivel elevado en que quedaron ubicadas las canastas, porque son niveles altos comparados con los ingresos corrientes de la mayoría de los hogares”, finalizó.
