Una nueva elección en Santa Fe, y no solo porque es la cuarta en el cronograma electoral de 2023, sino porque se presenta una serie de incógnitas que hace calzar el término «nueva» más allá de lo estrictamente temporal. En cada caso anterior hubo resultados sorpresivos y hasta sorprendentes, pero eso no permite traspolar las experiencias hacia el próximo domingo, pero sí permiten exponer un panorama que lejos está de la previsibilidad de otras provincias y de anteriores comicios. Uno de los elementos que puede llegar a ser definitorio es el «voto radical» que a diferencia del 10 de septiembre cuando Maximiliano Pullaro arrasó al superar la barrera del millón de votos a gobernador, no habrá en las boletas del cuarto oscuro un candidato «boina blanca». Pero el votante tradicional de la UCR no aparece como la única incógnita para la semana que viene. Surgen otros acertijos de compleja resolución.

Parados en la vereda «Unión por la Patria», los antecedentes son alentadores. Resulta difícil compatibilizar el término con el resultado de la elección provincial en la que Pullaro le sacó casi medio millón de votos de ventaja a Marcelo Lewandowski. Sin embargo, y traducido en porcentajes, los 30,8 % que cosechó el senador peronista suenan como un canto de sirena para Sergio Massa que el mes anterior, en las PASO nacionales había juntado 16,4 propios mas los 5 puntos de Juan Grabois, es decir 10 puntos menos que la ultima elección provincial. Por las características del votante de UPP podría decirse que ese es «el piso» ya que de una elección a otra solo fueron a votar solo 100 mil santafesinos más, un 68% del padrón total que se espera se incremente la semana que viene. «Con un par de puntos más, cosa que creemos seguro, Sergio esta como para quedar primero o asegurarse el balotaje», dice confiado a Rosario/12 un dirigente que acompaña al candidato cada vez que viaja a la provincia.

Desde JxC pueden verse diferentes panoramas. Nadie ni remotamente toma como antecedente la elección de Pullaro, más bien hacen eje en la de diputados provinciales en las que la sorprendente elección de la socialista Clara garcía encabezando la lista –ganó la primaria– sumó 573 mil votos superando por mas de 80 a la que encabezaba el gobernador Omar Perotti.

Ese porcentaje de 20% de la nómina de diputados provinciales es casi el mismo que el que obtuvo Patricia Bullrich (individualmente) en las PASO santafesinas al que se le sumó un 11% de Horacio Rodriguez Larreta. Sucede que en esa lista había 14 socialistas más media docena de radicales y solo 4 de PRO.

Foto: Sebastián Granata

En la elección del domingo, los socialistas van «atados» a la boleta de Juan Schiaretti, que en las PASO nacionales sumó 3,6 , cifra que deberá duplicar si es que esperan que ingresa a la Cámara de Diputados de la Nación, Esteban Paulón en representación del socialismo. Es muy poco probable que haya un corte de boleta significativo en favor de Bullrich por parte de la militancia y votantes históricos del partido de la rosa.

El sector mas cercanos a Bullrich –que en Santa Fe encabeza su heredero en la presidencia del partido, Federico Angelini– se ilusionan con que los números se parezcan más a los de Pullaro que a lo de las PASO nacionales. Desde otros sectores, sostienen que la medida real la dio la primaria nacional y que mantener ese número sería un «éxito» ya que le permitiría aspirar a retener 3 o 4 bancas según el recuento final. Desde ese mismo sector, y en contradicción con las declaraciones de Pullaro –antes de resultar electo gobernador en las que aseguró que «si tengo que elegir entre MIlei y Massa en un balotaje, lo haría por Milei»- sostienen que es difícil volver a escuchar algo semejante pasada la elección del domingo y ante un escenario de balotaje. Si eso pasa en el sector mas racional del Pro, es interesante bucear en las opiniones de los radicales.

En efecto, un dirigente de fervorosa militancia en la UCR afirmó –con la misma energía con la que pidió preservar su nombre– que es muy difícil pedirle a los radicales «que construyeron el triunfo de Maxi que voten en un escenario de balotaje en el que no esté Bullrich a alguien que la pasa denostando a la UCR y que llegó a decir que Hipólito Yrigoyen fue el primer populista, y que el gobierno de Alfonsín fue el peor de la historia».

«Sin entrar a considerar otras cosas como sus posiciones contra la educación pública, las universidades o las cuestiones económicas, con eso de arranque nos está empujando para afuera a la hora de votar», sostiene la fuente. Y agrega: «Justo se metió con Raúl, que para Maxi (Pullaro) es como su papá».

Esa visión «sentimental» tal vez sea demasiado para aplicarla a dirigentes que tendrán responsabilidad de gobierno en un par de meses, pero no parece un desatino trasladarla a la consciencia del votante radical de toda la vida, que por primera vez desde la recuperación de la democracia verá sentado en el sillón del Brigadier a un representante de su partido.

 

Falta apenas una semana para que estas especulaciones sean confirmadas o refutadas por el resultado de la primera vuelta. En lo que todos coinciden es que no hay en Santa Fe ni una sola encuesta que arroje una victoria de ningún candidato en esa instancia y que habrá que esperar al balotaje para definir la presidencia. El próximo domingo sí se definirán quiénes serán los 10 diputados que ingresen al Congreso Nacional en representación de esta provincia que aporta al padrón el 7,9 de los votos.

Por Pablo Feldman