El Presidente y la vicepresidenta vuelven a compartir un escenario, luego de tres meses de distanciamiento. «El que quiera gobernar Argentina sin tensiones ni conflictos, le recomiendo que se postule para la presidencia de Suiza».
La vicepresidenta Cristina Kirchner aseguró que «gobernar es administrar tensiones en favor de las mayorías» al referirse al desendeudamiento que llevó a cabo el kirchnerismo entre 2003 y 2015 y a la puja distributiva que se produce cuando se busca recomponer el poder adquisitivo de los trabajadores en momentos de inflación en alza como la actual. «El que quiera gobernar la Argentina sin tensiones ni conflictos, le recomiendo que se postule para la presidencia de Suiza», aseguró.
Así se pronunció la vicepresidenta durante un discurso que pronunció al encabezar junto al presidente Alberto Fernández el acto por el centenario de la empresa estatal de energía Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF), en el predio de Tecnópolis. El encuentro con Fernández se produce luego de tres meses de tensiones y sin tener diálogo.
Sobre eso, CFK resaltó que «crecieron 78 puntos los salarios de la Argentina» entre el 2003 y el 2015, durante los gobiernos kirchneristas, pero luego, en los «cuatro años posteriores cayeron 20 puntos» durante la gestión de Cambiemos.
En otro tramo de su discurso, Cristina Kirchner señaló que «nadie puede negar que desde 1983 el principal problema estructural que tenía la Argentina» era «el peso de su deuda externa» y «todos los condicionamientos de esa deuda». Tras la emisión de un video en el que Nicolás Dujovne, exministro de Economía de Mauricio Macri se refirió a la deuda externa, precisó: «45 mil millones de dólares de deuda recibió la democracia».
Al recordar el momento en que se estatizó la compañia, en abril de 2012, la vicepresidenta dijo que «no fue una decisión dogmática» la estatización, sino que se trató de «recuperar la soberanía hidrocarburífera para los argentinos».
Luego de tres meses de distanciamiento, el presidente Alberto Fernández comparte este viernes a un acto con la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner en el acto de celebración de los cien años de YPF en el predio de Tecnópolis.
De acuerdo con lo previsto, en el predio ubicado en la localidad bonaerense de Villa Martelli, municipio de Vicente López, el jefe de Estado como la Presidenta del Senado pronunciarán sendos discursos. Se espera que primero hable la Vicepresidente y que cierre el Jefe de Estado.
«El Presidente va a estar junto a Cristina en Tecnópolis en lo que será un acto muy importante. Haber recuperado YPF hace 12 años nos permite hoy plantarnos frente al mundo», destacó la portavoz de la Presidencia, Gabriela Cerruti, en declaraciones a Radio 10.
Ayer a la tarde, fuentes cercanas a la fórmula presidencial ganadora de 2019 confirmaron la presencia de ambos. La última vez que el mandatario y la vicepresidenta volverán a compartir un acto después de haber participado de la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso Nacional, el 1° de marzo pasado.
Se da en medio de la merma de entre los ataques desde el sector kirchnerista a ala económica del gobierno de Fernández. Desde el entorno de ambos adelantaban la intención de dejar atrás las rispideces y comenzar una nueva etapa con una mejor relación. En sus últimas apariciones, el Presidente volvió sobre la idea de la unidad y dirigió sus críticas hacia el exmandatario Mauricio Macri, un mensaje que ayuda a la recomposición del Frente de Todos. Es lo que le venían pidiendo los gobernadores, la CGT y algunos colaboradores cercanos, que observan con preocupación las perspectivas para el año electoral.
Historia de YPF
Fernández de Kirchner cumplió un rol protagónico en la estatización de YPF, que estaba en manos de la multinacional española Repsol, cuando el 16 de abril de 2012 anunció, como Presidenta entonces, la recuperación de la compañía a través de un proyecto de ley aprobado por el Congreso.
Entre 1991 y 1992 la empresa había dejado de ser una Sociedad del Estado para convertirse en una Sociedad Anónima, y en 1999 fue vendida a Repsol, que adquirió el 97,81% de las acciones en aproximadamente 13.500 millones de euros.
Hubo una caída de inversión y menos producción. En 2011 las importaciones de gas y petróleo generaron un déficit superior a los 3.000 millones de dólares y se sumaron a la desinversión de Repsol, lo que motivó a Fernández de Kirchner a la idea de «recuperar la soberanía hidrocarburífera de la República Argentina», según sus propias palabras de entonces, en un mensaje difundido en cadena nacional.
El proyecto de ley girado al Congreso Nacional declaraba de «utilidad pública y sujeto a expropiación» del 51 por ciento de YPF Sociedad Anónima, acciones que se distribuyeron entre el Estado Nacional y las provincias que integran la Organización Federal de Provincias Productoras de Hidrocarburos (Opephi).
El 3 de junio de 1922 el Estado nacional, durante el mandato de Hipólito Yrigoyen, creó por Decreto la Dirección General de YPF, convirtiéndola en la primera petrolera estatal integrada verticalmente en todo el mundo. En octubre de ese mismo año asumió la presidencia Marcelo Torcuato de Alvear, quien nombró al general Enrique Mosconi como director general de YPF, cargo que ocuparía durante ocho años y que significó un impulso decisivo a la actividad y a la expansión del nacionalismo petrolero.
Luego, durante las primeras dos presidencias del general Juan Domingo Perón, YPF fue una de las empresas estatales que contribuyeron al nacimiento de muchas localidades, y la producción de petróleo pasó de 2.300.000 toneladas en 1946 a 7.500.000 en 1955.
YPF celebra hoy también los 10 años de su expropiación, una empresa que tiene como desafío incrementar su producción, con la construcción del gasoducto Néstor Kirchner en Vaca Muerta, anunciado en abril último por el presidente Alberto Fernández.
Los festejos de los 100 años también se extenderán a cada una de las provincias en donde la compañía desarrolló parte de su historia. Cada 15 días aproximadamente, YPF se hará presente en esas ciudades para compartir sus 100 años con las comunidades.
