Listas de “enemigos” del pueblo, menciones a “traidores”, “delincuentes” por parte del presidente parecieran generar algunas suspicacias. ¿Y si el presidente prefiere la confrontación como manera de gobernar? ¿Y si hasta último momento se buscó quitarle posibilidades a la negociación? Colisión versus coalición.
El carácter del presidente Javier Milei
Muchos parecen pensar que la derrota política del presidente no es tanto la baja del proyecto de ley, sino más bien una especie de clarificación del carácter intransigente del primer mandatario. Y que una cosa era la campaña política y otra, muy distinta, es el acto de gobernar, con las consecuencias de mostrarse como “elegido”, casi una apuesta a la relación exclusiva caracterizada por Laclau entre el líder y su pueblo, a pesar de no tener una base de sustentación social, burguesa o popular consolidada y en pleno proceso de pérdida del poder adquisitivo de buena parte de la sociedad.
Para el final, casi una pregunta que se ubica primera: ¿qué reacción tendrán aquellos sectores financieros y económicos que respaldaban las ideas de Milei en el Gobierno y que apostaban por una pronta sanción de la ley? ¿Qué tipo de señal entenderán aquellos que relojean el dólar, las acciones, los bonos y el futuro inflacionario del país y que apostaban a cambios estructurales consensuados con los gobernadores?

