El joven futbolista de Barracas Central falleció después de haber tenido muerte cerebral producto de los disparos. Volvía de entrenar junto a un grupo de amigos.
El joven futbolista de 17 años, Lucas González, que jugaba en Barracas Central y que fue baleado por parte de un policía de la Ciudad en el barrio porteño de Barracas murió luego de haber estado internado. La confirmación fue entregada por el tío.
Más temprano, la madre del joven baleado -Cintia -confirmó a Télam que esta madrugada, cerca de las 2, su hijo había sido trasladado desde el Hospital Penna, de Parque Patricios, al Hospital El Cruce, en la localidad bonaerense de Florencio Varela.
«No hay esperanza, no tiene signos vitales, está muy mal, hay que esperar, está en manos de Dios», manifestó desconsolada la madre del adolescente, un futbolista de las inferiores del club Barracas Central. La abogada de la familia, Lorena Blanco, informó que el joven había sufrido muerte cerebral por los disparos.
