La presentación de ocho alianzas santafesinas en la Justicia Nacional Electoral perfila la competencia por las bancas del Senado y Diputados
Como los rompecabezas, el puzle electoral se arma de afuera hacia adentro: ayer venció el plazo para la inscripción de alianzas nacionales y en nueve días, el sábado 24 de julio, se inscribirán las listas de precandidatos por Santa Fe para la Cámara de Diputados y el Senado de la Nación. Pero a diferencia de lo que sucede en el tradicional juego de mesa, aquí las piezas pueden cambiar: fichas que hoy ocupan el tablero pueden salir y otras que están afuera pueden ingresar a último momento.
La Justicia Nacional Electoral confirmó la inscripción de ocho alianzas: Frente Amplio Progresista, Frente de Izquierda y de Trabajadores, Juntos por el Cambio, Primero Santa Fe, Hagamos Santa Fe, Santa Fe Nos Une, Soberanía Popular y Frente de Todos.
Las mayores novedades se registraron en la oposición. El Frente Progresista se reconvirtió en el Frente Amplio Progresista, la marca en la que se apoyó la candidatura presidencial de Hermes Binner hace diez años. El FAP está integrado por el Partido Socialista, el GEN, el PDP, Libres del Sur, Pares e Igualdad y Participación.
Un dato político no menor es que también apoya al FAP el partido de Pablo Javkin, Creo, que todavía no tiene personería electoral nacional. De la UCR, que formalizó su incorporación a Juntos por el Cambio, estará la corriente Radicales Libres, aliada del intendente rosarino.
En el PS dijeron a La Capital que están contentos con el armado. “Se reafirma la identidad frentista y progresista”, remarcan. En 2019 el partido de la rosa se presentó con Consenso Federal, que tuvo como candidato presidencial a Roberto Lavagna.
Además, ficharon a un viejo conocido: Rubén Giustiniani. El ex presidente nacional del PS empezó las conversaciones con Miguel Lifschitz y después las charlas se ramificaron a los otros socios del frente.
De todos modos, en el socialismo creen que todos los caminos conducen a la interna, pero apuestan a una competencia “tranquila, propositiva”.
El nombre del PS para encabezar la boleta para el Senado es la diputada provincial Clara García, que en los últimos días levantó el perfil tras el golpe durísimo que significó el fallecimiento de Lifschitz. “Le pedimos que haga este esfuerzo de liderar esta etapa del proyecto, despierta un enorme entusiasmo”, afirman. Todavía no está definido el nombre para completar el ticket para la Cámara alta -aunque sí que será del centro-norte provincial- y la cabeza de lista para Diputados.
El javkinismo apuesta para el Senado a Giustiniani y la presidenta del Concejo rosarino, María Eugenia Schmuck, y a Fabián Palo Oliver para la Cámara baja.
Definiciones en el macrismo
En Juntos por el Cambio el panorama también está concurrido. Pusieron el gancho los apoderados del PRO, la UCR, la Coalición Cívica, Unir y la Ucedé. El partido que no llegó a armar su personería electoral pero es parte de la coalición es UNO, que tiene como base el mundo evangélico.
El presidente del PRO santafesino, Cristian Cunha, dijo a este diario que el nombre de la alianza no estuvo en discusión. Es una idea que fue desechada por la conducción nacional de la coalición pero que encontró eco en la provincia de Buenos Aires: allí se llamarán Juntos.
Más allá de que las legislativas tendrán impacto nacional en varios niveles -como la relación de fuerzas entre oficialismo y oposición en el Congreso, los liderazgos de cada coalición y el clima político camino a 2023- se trata de 24 elecciones diferentes. El armado y las reglas internas de una alianza en una provincia pueden ser diferentes en otro distrito.
Una definición clave de cada fuerza es el piso que debe lograr una lista interna para ubicar nombres en la boleta de las generales. En Juntos por el Cambio el umbral será del 20 por ciento y la nómina se armará por el sistema D’Hont. De esta forma, consideró Cunha, las distintas listas podrán colar a sus precandidatos en la boleta.
Hasta ahora, aparecen cuatro espacios con intenciones de competir: para el Senado, los de Federico Angelini y Amalia Granata, Carolina Losada-Dionisio Scarpin, José Corral y Maximiliano Pullaro. Los precandidatos a la Cámara de Diputados son, respectivamente, Luciano Laspina, Mario Barletta, Roy López Molina y Gabriel Chumpitaz.
A menos de diez días para la inscripción de listas, Cunha no ve chances de que ninguno de los cuatro sectores se baje.
Las Paso serán el 12 de septiembre y las generales el 14 de noviembre. De las nueve bancas en juego, Juntos por el Cambio es el espacio que más lugares arriesga: cinco. El peronismo tres y el Frente Progresista -aunque Luis Contigiani se distanció de la alianza- uno.
Unidad del PJ
El peronismo ratificó el acuerdo con sus aliados en la provincia y sumó al partido Fe y a la Unidad Popular.
El presidente del PJ santafesino, Ricardo Olivera, indicó que no le preocupan las Paso, pero subrayó que están haciendo el esfuerzo para que haya una lista de unidad.
Parece haber poco margen para que surjan otros candidatos al Senado fuera del perottista Roberto Mirabella y la cristinista María de los Angeles Sacnun. Para Diputados, suenan los nombres de Leandro Busatto, de La Corriente; el dirigente del Movimiento Evita Eduardo Toniolli; el bielsista Marcelo Lewandowski y Alejandro Grandinetti, del espacio del gobernador.
“Van a jugar mucho en la definición las opiniones de los diferentes sectores, del gobierno nacional, de Omar, de Agustín (Rossi), y otros más”, analiza Olivera, que destaca la unidad que conservó el peronismo, pese a un turbulento regreso del PJ al poder. “Todos los espacios están representados en la conducción, nadie se planteó armar algo diferente, esto no es un dato menor a futuro”, indica el diputado provincial.
Opciones de izquierda
Los que también se anotaron en la carrera son Primero Santa Fe, el espacio con el que Contigiani buscará retener su banca en el Congreso, y Unite, que llevará a la diputada provincial Betina Florito como precandidata al Senado y a la ex boxeadora Alejandra Locomotora Oliveras como cabeza del otro cuerpo de la boleta.
La izquierda va fragmentada. El armado entre los espacios de Giustiniani, Carlos del Frade y Ciudad Futura ni llegó a carretear: el ex senador nacional volvió a su primer amor, el partido de Juan Monteverde y Caren Tepp decidió no sumarse a ninguna alianza y el periodista será candidato a diputado nacional por el espacio Soberanía Popular.
“Fracasé”, lamenta del Frade. Y agrega: “Mi idea era juntar a lo que yo llamo el cuarto espacio, pero entiendo que tiene que estar más representado que nunca en un momento en que se juega si la Argentina se consolida como semi colonia o deja de serlo”.
Del Frade reconoce que con Ciudad Futura hay diferencias en la coyuntura, pero confía en que sostendrán el trabajo conjunto en la Legislatura y cree que “el cauce iniciado para 2023 sigue intacto”.
“Queremos presentar una opción competitiva, no presentarse por presentarse”, afirma Monteverde. Y añade: “Vamos a hablar de acá al 24 y vamos a hacer todos los esfuerzos, pero también puede ser que vayamos sólo como Ciudad Futura”.
En el FIT aportaron su personería el Partido de los Trabajadores Socialistas, el Partido Obrero y el MST. Irene Gamboa (PTS) será precandidata a senadora y Carla Deiana (PO) a diputada. Por su lado, el Nuevo MAS postulará a César Rojas como precandidato a diputado nacional.
