Un sindicato con ciertos límites
El proyecto de Palo Oliver plantea la agremiación de las fuerzas de seguridad y propone crear una Defensoría de la Policía.

El diputado provincial Fabián Palo Oliver presentó un proyecto de ley que busca crear el Estatuto Laboral para el personal policial y penitenciario de la provincia de Santa Fe, donde se fijan los derechos, obligaciones y prohibiciones para los trabajadores. Entre sus principales novedades, el estatuto contempla la posibilidad de que el personal pueda sindicalizarse para reclamar mejores condiciones laborales, aunque con algunas limitaciones a la hora de efectuar reclamos.
La iniciativa también plantea la creación de la Defensoría de la Policía, el Comité de Salud y Seguridad, y obliga al Poder Ejecutivo a desarrollar acciones para la prevención, control, sanción y erradicación de cualquier forma de violencia laboral. “Lo que tratamos es de cambiar el paradigma y entender que el policía tiene que ser reconocido como un trabajador con derechos laborales, que hoy no tienen con la excusa de que son una institución verticalista que acata órdenes”, describió el legislador del Frente Amplio por la Soberanía (FAS).
La iniciativa retoma un proyecto presentado previamente por la legisladora justicialista Matilde Bruera, donde se apunta a crear un estatuto laboral destinado a regular la actividad de personal policial y penitenciario de la provincia de Santa Fe.
Luego del conflicto policial de principios de febrero, donde un sector de la policía provincial reclamó durante tres días frente a la Jefatura en Rosario, desde el FAS vuelven a la carga con un proyecto que apunta a trabajar sobre el bienestar de la fuerza y así evitar ese tipo de situaciones.
“Creemos que es el momento oportuno. La provincia de Santa Fe, en los últimos años, atravesó dos crisis policiales de estas características. Es una discusión que tenemos pendiente y la queremos dar”, sostuvo Palo Oliver, en diálogo con Rosario/12.
En primer lugar, el proyecto define los derechos, deberes y prohibiciones para los trabajadores de la fuerza policial y el servicio penitenciario.
Pero el punto fuerte de la iniciativa es el derecho a la sindicalización, donde se prevé la creación de una asociación sindical única para el personal policial y otra, también única, para quienes integran el servicio penitenciario provincial.
El derecho a agremiarse
Allí se plantea la posibilidad de reclamar colectivamente por mejoras salariales o modalidades de trabajo, elementos de trabajo adecuados, capacitaciones y un correcto funcionamiento del sistema de seguridad social, como algunas de sus objetivos.
Según el texto, los trabajadores podrán reunirse y desarrollar actividades sindicales, fuera el horario de trabajo, sin uniformes ni equipamiento laboral, y siempre que no afecte la prestación del servicio policial o penitenciario.
También peticionar ante las autoridades y empleadores, participar en la vida interna del sindicato y elegir a sus representantes, además de postularse como candidatos. A su vez, el sindicato podrá negociar los convenios colectivos de trabajo, dictar sus estatutos y realizar actividades lícitas en defensa de los trabajadores. El gremio también podrá participar dentro de organizaciones sindicales de segundo o tercer grado.
Con límites a la protesta
Sin embargo, por la propia tarea que realizan, el proyecto plantea una serie de prohibiciones, como las medidas de acción directa que impliquen tomar los lugares de trabajo, negarse a cumplir sus funciones afectando la prestación esencial del servicio policial, o reclamar “en horario laboral, o con uniforme reglamentario o portando armamento reglamentario o propio”.
Para cualquiera de esas infracciones, se prevén sanciones. “Planteamos que solo puedan manifestarse fuera de su horario laboral y con la prohibición concreta de no interrumpir la tarea de quienes prestan servicio”, expresó Palo Oliver.
El legislador del FAS consideró que durante el levantamiento policial de febrero el gobierno provincial “llegó tarde y mal”, justamente por no contar con un interlocutor que canalice las demandas. “Había tres reclamos concretos: salarios, atención de salud mental y la sobrecarga horaria, que se vincula con los traslados. Son cuestiones que hay que discutir en un ámbito paritario”, expresó.
“Lo que tratamos es de cambiar el paradigma y entender que el policía tiene que ser reconocido como un trabajador con derechos laborales, que hoy no tienen con la excusa de que son una institución verticalista que acata órdenes”, agregó.
Otros aspectos
En el estatuto también se plantea la creación de la Defensoría de la Policía, que tiene como objetivo garantizar el debido proceso legal ante procedimientos disciplinarios, así como también “resguardar sus derechos ante cualquier otro acto, hecho u omisión de la administración”. El organismo estará dirigido por un Defensor Policial que deberá contar con título de abogado/a y más de cinco años de ejercicio de la profesión. Se plantea una duración de seis años en el cargo y será elegido por el gobernador a través de un sistema de terna vinculante obtenida mediante concurso público de oposición y antecedentes. Tendrá rango y jerarquía de Secretario y operará en la órbita del Ministerio de Justicia.
Por otro lado, la normativa obliga al Poder Ejecutivo a “desarrollar acciones y adoptar medidas administrativas para la prevención, control, sanción y erradicación de cualquier forma de violencia laboral en el ámbito de la Policía de la provincia de Santa Fe y del Servicio Penitenciario”, disponiendo la aplicación obligatoria de la Ley Nacional de Protección Integral a las Mujeres.
También se propone crear el Comité de Salud y Seguridad en el trabajo, tanto para el ámbito de la policía provincial como para el servicio penitenciario. El objetivo será “promover, mantener y desarrollar acciones de prevención de la salud y seguridad en el ámbito laboral, de disminución de riesgos asociados a la labor y mejora continua del ambiente y condiciones de trabajo”.
Bienestar policial
“Por estos aspectos planteamos que es un proyecto bastante más amplio que la sindicalización. Apunta al bienestar policial”, remarcó Palo Oliver.
“Este gobierno es un gobierno que empodera mucho a la policía en el reconocimiento y en lo gestual, pero después no se lo reconoce salarialmente, ni se le da la posibilidad de tener un ámbito donde discutir sus necesidades. Entendemos que es importante debatirlo y después ver en qué puntos se logra una síntesis. Es un mito que no se puede hacer. Analizamos la legislación comparada y en muchos países se avanzó con la sindicalización, obviamente con limitaciones, como las que nosotros planteamos”, finalizó.
