El riesgo sos vos
Las inconsistencias del plan económico, la crisis política y el derrumbe en las encuestas ponen al Gobierno contra las cuerdas. En la city no compran el argumento del riesgo kuka y advierten que el programa de Caputo está agotado.
Por David Cufré

“Si la economía estuviera estabilizada y en crecimiento no se hablaría de riesgo kuka, si no de por cuánto va a reelegir Milei”, analiza un consultor de la city porteña. La idea resume el clima que se vive entre financistas y empresarios, incluso entre quienes apoyan al Gobierno. Los informes de consultoras, bancos y medios internacionales como el Financial Times marcan cada vez con más alarma las inconsistencias del plan económico, la crisis política por los casos de corrupción y el descontento social en aumento.
El Presidente y el ministro Luis Caputo rezongan contra los kukas y los econochantas, pero no logran alinear las expectativas, ni siquiera entre los propios.
El peso de los desafíos que se van acumulando en la mochila del Gobierno lo tiran para abajo. Pierde credibilidad y confianza. Y le cuentan las costillas.
“Si no se logra reactivar el crecimiento económico, el ajuste fiscal en un contexto de estancamiento podría derivar en un círculo vicioso que impacte tanto en lo social, como en la mayor incertidumbre política”, señala, por ejemplo, la Fundación Capital.
Es decir, la motosierra muestra sus límites. En el primer trimestre del año hubo un recorte del gasto público del 5,1 por ciento en comparación con igual período de 2025. Para sostener la meta del superávit haría falta un recorte adicional de medio punto, pero eso hundiría más la actividad y causaría mayor descontento, alertan desde ese centro de estudios Martín Redrado y Carlos Pérez.
Desde la vereda heterodoxa coinciden. “Las metas fiscales están fuertemente tensionadas”, remarca FIDE, que dirige Mercedes Marcó del Pont. “La recaudación acumula ocho meses de caídas interanuales (en promedio, -7,2%), con retrocesos concentrados en los tributos más vinculados al mercado interno y en los derechos de exportación, reducidos nuevamente en diciembre de 2025″, sostiene.
Difícil seguir ajustando, porque, además, lo único que puede mover el amperímetro es una mayor quita de subsidios a los servicios públicos, y eso impactaría en la inflación.
Deuda flotante
Un recurso que no pasó desapercibido es la postergación de pagos que hizo Caputo en marzo para que le cerraran las cuentas fiscales. “La deuda exigible de la Administración Central acumulada a marzo ascendió a 4 billones de pesos. Si bien se mantiene por debajo de otros períodos, se incrementó en 2,1 billones en marzo, convirtiéndose en una variable a monitorear en los próximos meses”, indicó la Fundación Capital.
Además, se registraron ingresos extraordinarios provenientes de privatizaciones, vinculados a las represas hidroeléctricas del Comahue, por algo más de 700 millones de dólares.
La capitalización de deuda que implementó el Ministerio de Economía para patear el pago de intereses al vencimiento de los títulos es otra fuente de inestabilidad, porque el superávit financiero que muestra hoy el Gobierno se convierte en déficit al contabilizar esos pagos comprometidos.
Deuda senior
Otro factor que le juega en contra al Gobierno para bajar el riesgo país, que sigue arriba de los 500 puntos básicos, es la acumulación de deudas con el FMI, el Banco Mundial y el BID, porque son acreedores privilegiados.
“El riesgo país no baja lo esperado. Hay varias causas, pero en particular, venimos advirtiendo que seguir agregando deuda con prioridad senior (FMI, BM, BID, CAF) frente a los bonos soberanos, le agrega al país una dificultad estructural”, explica Jorge Carrera, ex vicepresidente del Banco Central.
Los vencimientos de deuda por 33.600 millones de dólares en 2027 no podrán ser afrontados con el superávit comercial y financiero, afirma el especialista. “De ahí la urgencia por volver a los mercados”, recuerda FIDE. “Pero eso se complica, también, por el aumento de la deuda senior, en 25.700 millones de dólares desde noviembre de 2023″, completa.
¿Kuka o peluca?
“No sé si existe algo así como dos riesgos separados. Riesgo kuka por un lado, riesgo Milei por el otro. Riesgo kuka para el gobierno es la vuelta del kirchnerismo o una fracción similar al poder. Pero por qué podría pasar eso. Porque al gobierno de Milei le va mal, porque el programa económico no es exitoso. Por lo tanto, que vuelva el kirchnerismo implica que el programa del actual gobierno no funciona”, razona el analista financiero Christian Buteler.
El economista también señala que es errado el argumento de Caputo de que hay una diferencia de 3 puntos -o 300 puntos básicos de riesgo país- entre los bonos que vencen en 2027, dentro del actual mandato, y 2028. “El riesgo país no se mide así, no se puede hacer esa diferencia”, sostiene.
“El mercado lo que necesita es un programa económico que no solo sea redituable desde lo financiero, sino que sea socialmente sostenible, porque cada cuatro años se vota”, indica. “Si el plan es muy exitoso en lo financiero pero la gente la pasa mal, lo va a terminar dando vuelta. Tiene que ser un programa que se sostenga en el tiempo. Por eso es que los mercados terminan pidiendo tasas de retorno tan altas, porque no saben si en cuatro años no se da vuelta todo”, concluye.
Todo a favor
“El Gobierno ganó las elecciones de medio término, tiene el apoyo de Trump, el FMI y el Banco Mundial, el Congreso aprueba las leyes que quería el mercado, como la reforma laboral y la ley de glaciares. Con todo eso, la inversión debería estar volando y la economía debería crecer a todo vapor, pero lo que se instala cada vez más es la creencia de que el modelo está agotado”, apunta Diego Bossio, ex funcionario y actual socio de Equilibra, una de las consultoras líderes en la city.
En su último informe alerta que las reservas netas del Banco Central son negativas en 11.610 millones de dólares, el mismo nivel que dejó Alberto Fernández, según la metodología de cálculo del FMI.
“El evento político más importante del año para el gobierno es la elección de noviembre en Estados Unidos. Si Trump llega a perder claramente, puede causar un impacto en el gobierno de Milei difícil de asimilar”, afirma Bossio. “El mercado entiende que los bonos argentinos se pagan por el apoyo de Estados Unidos, pero si eso se cae puede ser muy difícil”, asiente Buteler.
“Para colmo, el manejo político es muy malo. El Gobierno se mueve con mucha impericia, demuestra que está atado con alambre. El establishment ya le esta haciendo el casting a otros candidatos para reemplazar a Milei”, completa Carrera la descripción del verdadero riesgo, el riesgo Peluca.
