En este sentido, Saldutti amplió: “No sabemos qué pasó arriba de los vehículos, pero sí que quienes abordaron los taxis, presumiendo ser pasajeros normales, fueron quienes finalmente participaron en la comisión del crimen. En el segundo hecho efectuaron los disparos las personas que estaban sobre el taxi, instantes previos a bajarse. Los agresores bajaron del rodado después del crimen”.

En ambos vehículos se encontraron pertenencias personales de los conductores –como billeteras y teléfonos celulares– por lo que la hipótesis de robo se descartó desde un principio.

 

Además, las vainas halladas, de calibre 9 milímetros, tenían la inscripción “PSF”, que hacen referencia a la Policía de la Provincia de Santa Fe. Por lo tanto, la investigación también intenta saber cómo llegaron estas municiones a los agresores.

Otro dato llamativo es que, tras el crimen, y al lado de los taxis baleados, los atacantes dejaron zapatillas tiradas. En el caso del asesinato a Figueroa, se trató de un calzado blanco, marca DC; mientras que en el segundo homicidio fue una zapatilla Nike negra.