La multinacional Cabot comenzó el desmantelamiento de su planta. Advierten por el impacto industrial en el corredor Zárate-Campana.

La multinacional estadounidense Cabot Corporation confirmó el cierre definitivo de su planta en Campana, donde producía negro de humo para la industria del neumático. La fábrica había sido inaugurada en 1962 y fue la primera instalación de la compañía en América Latina. La medida dejará sin trabajo a unos 150 empleados directos y profundiza la crisis que atraviesa el sector manufacturero argentino.
La planta abastecía históricamente a empresas como FATE, Bridgestone y Pirelli. En sus años de mayor actividad llegó a producir cerca de 85 mil toneladas anuales de negro de humo, un insumo petroquímico utilizado para reforzar caucho y cubiertas. El cierre de FATE y la reducción de operaciones en otras firmas aceleraron la caída de la demanda, según indicaron fuentes del sector.
La compañía ya informó oficialmente el cierre a representantes gremiales y avanzó con tareas de desmantelamiento de la planta. El impacto económico también alcanzará a proveedores, contratistas y servicios vinculados a la actividad industrial de la región. En el corredor Zárate-Campana crece la preocupación por un proceso de retracción fabril, en medio de ajustes que afectan a empresas siderúrgicas, petroquímicas y manufactureras.
Desde sectores sindicales atribuyen la crisis a la apertura de importaciones y al retroceso del consumo interno. La llegada de neumáticos importados, principalmente desde Asia, redujo la competitividad de la producción nacional y provocó suspensiones, conflictos laborales y cierres de plantas.
El Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) advierte sobre un escenario de desindustrialización que impacta sobre una de las regiones fabriles más importantes del país.
